En Venezuela, el secretario de Energía de Donald Trump dijo que Estados Unidos impulsará un “aumento drástico” en la producción de petróleo

Caracas y Washington establecieron una “asociación productiva a largo tiempo” en materia energética y discutieron proyectos en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, anunció la presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez

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La presidenta encargada de Venezuela,
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez (d), y el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, ofrecen declaraciones luego de una reunión oficial este 11 de febrero de 2026, en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Venezuela y Estados Unidos establecieron este miércoles una “asociación productiva a largo tiempo” en materia energética y discutieron proyectos en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, anunció la presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez, junto al secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, tras sostener una reunión privada en Caracas.

Wright afirmó que un aumento en la producción de petróleo, gas natural y electricidad de Venezuela mejoraría la calidad de vida de “todos los venezolanos del país” y añadió que el presidente Donald Trump estaba comprometido a “hacer que las Américas vuelvan a ser grandes”.

En un discurso conjunto tras la reunión, Wright aseguró: “Traigo un mensaje de Donald Trump. Está apasionadamente comprometido para transformar absolutamente la relación entre Estados Unidos y Venezuela, parte de una agenda más amplia de hacer las Américas grandes otra vez”.

“Tenemos planes y acciones específicas. Queremos liberar la economía de Venezuela. Nuestro diálogo maravilloso abordó las oportunidades y los desafíos. Si trabajamos juntos, podemos aumentar la producción de petróleo, gas y electricidad para aumentar las oportunidades laborales, los salarios y las oportunidades para todos los venezolanos”, detalló.

Por su parte, Rodríguez anunció una “asociación productiva a largo plazo que permita una agenda energética que se convierta en motor de la relación bilateral, una agenda que sea beneficiosa para ambos países y que pueda avanzar sin dificultades y sin contratiempos".

La presidenta interina de Venezuela,
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, asisten a una reunión. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

“Estados Unidos y Venezuela han tenido relación energética durante un siglo y medio, y esa relación energética ha estado acompañada por altos y bajos en nuestras relaciones políticas. Estoy segura de que a través de la diplomacia vamos a superar nuestras diferencias”, afirmó Rodríguez.

En tanto, detalló que en la reunión dialogaron “sobre proyectos en materia de petróleo, gas, minería y electricidad. La delegación de Estados Unidos ha tenido reuniones con sus homólogos técnicos de Venezuela, viendo los caminos para avanzar lo más rápido posible. Este primer viaje va a ser la apertura para muchos otros viajes. Damos la apertura a esta agenda energética, una asociación estratégica a largo tiempo”.

Estados Unidos, que mantenía un embargo petrolero sobre Venezuela desde 2019, ha comenzado a flexibilizar las sanciones mediante licencias que autorizan la exportación de equipos, el flete de embarcaciones y ciertas operaciones logísticas. La administración Trump firmó además una orden ejecutiva para asegurar que los ingresos por venta de petróleo venezolano beneficien al pueblo y queden protegidos de litigios internacionales. El objetivo es aumentar la producción de crudo venezolano, que en 2025 alcanzó 1,2 millones de barriles diarios, lejos aún de los niveles históricos, pero un avance significativo respecto a los mínimos de 2020.

La visita de Wright incluyó reuniones con ejecutivos de Chevron y Repsol, así como inspecciones a campos petroleros como Petropiar, en la Faja del Orinoco. La agenda energética contempla un plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares y un acuerdo de suministro petrolero por 2.000 millones de dólares. Según Wright, la cooperación permitirá generar más empleos, mejores salarios y una mejora en la calidad de vida de los venezolanos, además de fortalecer la seguridad energética de Estados Unidos y el hemisferio occidental.

El Departamento de Energía estadounidense calificó la iniciativa de “histórica” y parte de una agenda más amplia para “hacer a las Américas grandes de nuevo”, subrayando la preferencia por la paz y el comercio frente a las acciones militares que han marcado otras regiones. La reapertura de la misión diplomática estadounidense en Caracas y la presencia de la encargada de negocios, Laura Dogu, consolidan el restablecimiento de relaciones diplomáticas tras siete años de ruptura.

La reforma legal, promulgada el 29 de enero, otorga autonomía operativa y financiera a los productores extranjeros y permite el arbitraje internacional en disputas, una demanda clave para los inversionistas que sufrieron expropiaciones en el pasado. El gobierno de Rodríguez espera que estas garantías animen el regreso de grandes petroleras estadounidenses, mientras que Trump enfatiza la importancia de desvincular a Venezuela de la influencia de Rusia y China en el contexto de una “doctrina de dominio energético” estadounidense.

El país sudamericano, con 303.000 millones de barriles en reservas probadas, aspira a elevar su producción un 18% en 2026. La reconfiguración geopolítica y económica que se perfila depende ahora de la capacidad de ambas naciones para materializar una cooperación sostenida y beneficiosa para sus ciudadanos.

(Con información de AFP, EFE, AP y Reuters)