Nueva York reabre un mirador emblemático: así es la icónica azotea del Edificio Municipal David N. Dinkins

El proyecto convierte un símbolo olvidado en experiencia pública, revela historias de arte y poder en la ciudad y rescata el legado de figuras como Audrey Munson para nuevas generaciones

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La azotea del Edificio Municipal
La azotea del Edificio Municipal David N. Dinkins reabre sus puertas al público con acceso gratuito para grupos pequeños en Manhattan - (Wikimedia Commons)

El Ayuntamiento de Nueva York permitirá a partir de junio el acceso gratuito en grupos pequeños a la azotea del Edificio Municipal David N. Dinkins, ubicado en Manhattan.

Esta apertura ofrece por primera vez la posibilidad de visitar el espacio situado bajo la escultura más alta de Manhattan, Civic Fate, tras una renovación valorada en USD 6 millones. El anuncio, realizado en febrero por el alcalde Zohran Mamdani, pone fin a décadas de acceso restringido a este emblemático edificio cívico.

“Este edificio pertenece a la gente de esta ciudad, pero durante demasiado tiempo la mayoría de los neoyorquinos estuvieron excluidos. Eso llega a su fin”, declaró Mamdani en palabras recogidas por Artnet. Desde la cúpula restaurada, los visitantes podrán contemplar vistas panorámicas que van desde el MetLife Stadium hasta Bushwick.

La reapertura democratiza el acceso
La reapertura democratiza el acceso a un emblema arquitectónico Beaux-Arts, construido entre 1909 y 1914 y clasificado como Monumento Histórico - (©2024 de Jason Lee, licencia Creative Commons)

El Departamento de Servicios Administrativos de la Ciudad (DCAS, por sus siglas en inglés) organizará las visitas guiadas a partir de junio. Estas se realizarán bajo estrictas medidas de seguridad tras la reparación de la cúpula y la colocación de barreras de vidrio para proteger a los asistentes mientras disfrutan del paisaje urbano. El proyecto busca democratizar el acceso a un mirador que históricamente estuvo limitado, tanto por altitud como por exclusividad.

El contralor Mark Levine subrayó: “No debería ser solo la gente adinerada la que disfrute de la inspiración de un mirador. Los neoyorquinos deben tener la oportunidad de observar la ciudad que aman”, según declaraciones recopiladas por Artnet. Levine agregó que abrir las instituciones cívicas responde a la identidad acogedora de la ciudad y permite que la ciudadanía conozca mejor su hogar.

La escultura Civic Fate, la
La escultura Civic Fate, la más alta de Manhattan, podrá apreciarse desde la renovada cúpula tras una inversión de USD 6 millones - REUTERS/Jeenah Moon

El Edificio Municipal David N. Dinkins se construyó entre 1909 y 1914 y es uno de los mejores ejemplos de arquitectura Beaux-Arts en Estados Unidos. Su diseño, realizado por William M. Kendall del estudio McKim, Mead & White, fusiona elementos del Renacimiento francés e italiano y de la antigua Roma. Desde 1966 es Monumento Histórico de la Ciudad y, desde 1972, está incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos.

Coronando la estructura principal de 26 pisos, la escultura monumental Civic Fate, obra de Adolph Alexander Weinman, se eleva sobre la torre central de ocho pisos. Fabricada por el estudio neoyorquino Broschart and Braun, está formada por 500 piezas de cobre martillado unidas a un esqueleto de acero y recubierta por un acabado dorado, lo que la convierte en un faro visible en toda la isla.

Su costo original fue de USD 9.000 —unos USD 300.000 actuales— y fue restaurada y dorada nuevamente en 1991. Con 7,6 metros de altura, es la escultura más elevada de Manhattan, exceptuando la Estatua de la Libertad, situada fuera de la isla.

Audrey Munson, la modelo detrás
Audrey Munson, la modelo detrás de Civic Fate, tuvo una vida marcada por el éxito artístico y la adversidad personal hasta su muerte a los 104 años

La modelo detrás de esta figura alegórica fue Audrey Munson, considerada pionera del modelaje artístico en Estados Unidos y rostro de al menos 12 esculturas públicas en la ciudad. Entre ellas se incluyen obras en la Biblioteca Pública Central de Nueva York. Su carrera, iniciada en 1909, la convirtió en referente del arte cívico de la época y musa principal en las esculturas de Alexander Stirling Calder para la Exposición Panamá–Pacífico de 1915.

Sin embargo, su vida estuvo marcada por la adversidad. En 1919, se vio envuelta en un escándalo después de que el propietario de la pensión donde vivía fuera condenado por el asesinato de su esposa, alegando que el motivo era su deseo de casarse con Munson. Ella negó alguna relación sentimental, pero su reputación y carrera nunca se recuperaron.

En 1921, en una serie de artículos para la prensa citados por Artnet, Munson evidenció la incertidumbre y soledad que enfrentan las modelos artísticas al final de su trayectoria. Su situación se agravó y, tras un intento de suicidio en 1922, su madre la internó en 1931 en un hospital psiquiátrico, donde permaneció hasta su muerte a los 104 años.

La escultura Civic Fate, obra
La escultura Civic Fate, obra de Adolph Weinman y Audrey Munson como modelo, es un destacado símbolo del arte cívico de Nueva York - REUTERS/Jeenah Moon

La reapertura de la azotea no solo habilita la entrada a un mirador emblemático, sino que acerca la historia de la ciudad y su patrimonio artístico a nuevas generaciones. Para muchas personas en Nueva York, es la oportunidad de redescubrir la importancia de compartir los símbolos cívicos con toda la ciudadanía, más allá de su monumentalidad.

En la memoria de quienes fueron modelos permanece la duda de si su legado persiste en el arte admirado o si, tras la pérdida de la juventud y la fama, solo quedan recuerdos e incógnitas.