
che se entrena “Mi nombre”, el primer sencillo de la cantante Leire Martínez tras su polémica y tan sonada salida de La Oreja de Van Gogh. Tal y como ha confesado la ahora solista, dejó de sentirse “miembro de pleno derecho” de la banda y en esta melodía habla sobre cómo gestionó ella esta ruptura, sin utilizar “el lamento” porque ella gestiona “las cosas de otra manera”.
Puede que cuando saliera a la luz el pasado 14 de octubre que el grupo se diluía tras 17 años, la cantante necesitara volver a su tierra natal a refugiarse y huir un poco de ese revuelo que se formó a su alrededor.
Una localidad con pasado medieval a 15 minutos de San Sebastián
En el noreste de Gipuzkoa, a escasos 15 minutos de San Sebastián, se encuentra Errenteria, una localidad que conjuga historia medieval, pasado industrial y riqueza natural en un entorno único. El vínculo de Martínez con este enclave del valle de Oiartzun ha contribuido a situar a Errenteria en el mapa cultural del País Vasco.
Un pasado que se remonta a la prehistoria
Aunque la fundación oficial de la villa se remonta al año 1320, cuando Alfonso XI otorgó a la población del valle de Oiarso el Fuero de San Sebastián y se constituyó como “Villanueva de Oiarso”, existen evidencias arqueológicas de asentamientos humanos desde tiempos prehistóricos. Este origen primitivo se materializa hoy en las cuevas de Aizpitarte y en el dolmen de Aitzetako Txabala, situados en las proximidades del embalse de Añarbe.
El topónimo Errenteria comenzó a utilizarse tempranamente, vinculado a su papel como punto de cobro de tributos derivados del comercio marítimo. Esta actividad convirtió a la entonces conocida como ciudad-puerto en uno de los principales núcleos mercantiles de Gipuzkoa durante la Edad Media.
Evolución urbana y transformación industrial
Durante los siglos XIX y XX, el declive de la actividad portuaria obligó a la villa a reconvertirse en un foco industrial. En esta etapa se instalaron numerosas fábricas cerca del núcleo histórico y se mejoraron las infraestructuras. Este desarrollo atrajo a una creciente población trabajadora, que convivía con la población rural vinculada a los caseríos tradicionales y a un entorno forestal que se ha mantenido hasta la actualidad.
Este perfil dual entre industria y naturaleza dio lugar al apodo de “la pequeña Manchester vasca”, que todavía resuena en la memoria colectiva local, tal y como se menciona en el portal web de Turismo Vasco.
Un casco histórico de trazado medieval y arquitectura con carácter
El casco antiguo de Errenteria, declarado Bien Cultural, conserva una estructura medieval reconocible en su parcelación, calles estrechas y organización urbana. Las vías principales del núcleo primitivo —Goiko Kalea, Eliz Kalea, Erdiko Kalea y Beheko Kalea— estuvieron originalmente rodeadas por una muralla, ampliada en el siglo XV con nuevas calles como Kapitanenea o Santsoenea. Aunque las murallas han desaparecido, se conservan casas-torre como Torrekoa o Morrontxo, que controlaban los accesos de la villa.
Uno de los elementos más representativos es la calle Maddalen, que desemboca en la plaza Herriko Plaza, centro neurálgico de la vida local. En esta zona también se encuentran edificaciones destacadas como el palacio Zubiaurre, la casa Arrambide o la casa Kapitanenea. Además, sobresale la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, cuyo interior alberga obras de arte sacro como el retablo de las Ánimas, procedente de un tríptico flamenco.
Un patrimonio y naturaleza que quitan el habla

La villa destaca también por su riqueza natural y su compromiso con la preservación del entorno. Uno de los espacios más singulares es el Molino de Fandería, construido en el siglo XV y reconvertido en museo etnográfico. A lo largo de los siglos ha funcionado como molino, fandería, ferrería y fábrica de piensos.
A 260 metros de altitud, en plena naturaleza, se alza el Fuerte de San Marcos, una construcción militar del siglo XIX que ofrece vistas panorámicas de 360 grados sobre la comarca de Oarsoaldea. Este enclave fue esencial durante las guerras carlistas y la Guerra Civil, y hoy se integra en una red de senderos y rutas naturales que lo conectan con el Parque Natural de Aiako Harria y el embalse de Añarbe.
Cómo llegar a Errenteria
Para llegar a Errenteria desde San Sebastián (Donostia), existen varias opciones cómodas y rápidas:
En tren
La línea C1 de Renfe Cercanías conecta San Sebastián con Errenteria en aproximadamente 15 minutos y hay trenes cada 30 minutos más o menos.
En autobús
Las líneas E02 o E01 de Lurraldebus comunican San Sebastián con Errenteria y salen desde la estación de autobuses de la capital guipuzcoana. La duración del trayecto es uno 20-30 minutos.
En coche
Hay que coger la GI-20 o la autopista AP-8 desde Donostia en dirección a Irún, un viaje que no dura más de 15 minutos.
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