
El norte de España es una región con gran tradición minera, donde el hierro y el carbón es uno de los productos más explotados. Así, las zonas de Asturias, el País y Galicia se levantaron grandes canteras y minas que, a día de hoy, componen un gran patrimonio industrial. De hecho, muchas de ellas se abandonaron a finales del siglo XX, pero mantuvieron su estructura y encanto único. Esto las ha convertido en impresionantes atracciones turísticas que cada año atraen a infinidad de viajeros.
Estos buscan descubrir todos los secretos que entraña las montañas y las canteras a través de espectaculares rutas de senderismo a lo largo de sus galerías. Así, en el Concello de A Pontenova, en Lugo, se puede disfrutar de uno de los senderos más pintorescos de la zona. Se trata de la ruta dos Fornos, un recorrido que forma parte de un camino más larga, la “Ruta das Minas” y que debe su nombre a los dos grupos de hornos de calcinación de hierro de los que disponía la Sociedad Minera Villaodrid.
También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp y en Facebook
Estos se utilizaban para eliminar el fósforo contenido en los carbonatos de hierro extraídos de las minas de las que era concesionaria esta empresa. Además de los hornos de calcinación, que se han convertido en uno de los símbolos más representativos del municipio, la ruta permite al visitante conocer otros elementos clave de la antigua explotación minera de hierro, que data de principios del siglo XX.
Un viaje a la historia minera de Pontenova

A lo largo del recorrido, se pueden observar diversas instalaciones ferroviarias históricas, como la estación de tren, los depósitos y las tolvas de carga del mineral. También destacan las minas y los pilares del antiguo teleférico minero, conocido popularmente como el “tranvía aéreo”, junto a varios túneles utilizados durante la actividad minera de la época. Todo ello a lo largo de un sendero que cuenta con una longitud de poco más de cuatro kilómetros en sentido circular y una duración estimada de alrededor de dos horas.
Así, su punto de partida se localiza frente a la antigua estación de tren, hoy convertida en la Oficina de Turismo de A Pontenova, junto a los hornos de calcinación de hierro de Vilaoudriz, en la actual Praza dos Fornos. Desde este lugar, los visitantes inician el recorrido subiendo por una pasarela de madera que conecta con los hornos, ubicada junto a un parque infantil. A mitad de la pasarela, un sendero conduce hacia un transformador eléctrico, donde se encuentra un panel informativo con los detalles de la ruta.
El recorrido continúa por una pista forestal que asciende en zigzag a lo largo de la ladera del valle. Este tramo inicial, de 750 metros, es considerado el más exigente debido a la inclinación pronunciada. Al completar el ascenso y tras varias bifurcaciones, se llega a la salida del antiguo teleférico minero, conocido como “tranvía aéreo”, que transportaba las tolvas cargadas de mineral a través del río Turía. Aunque el teleférico ya no está en funcionamiento, aún se pueden observar los pilares que sostenían las estructuras metálicas por las que pasaban los cables.
Minas y galerías

Desde este punto, el recorrido desciende por un sendero empinado hasta alcanzar la trinchera que lleva a la entrada de la mina Consuelo. Siguiendo las indicaciones, se gira a la izquierda y se atraviesan dos túneles, el primero con escalones y el segundo de unos 12 metros de longitud. Al salir del túnel, un camino forestal en bajada conduce a una bifurcación. Tomando el desvío a la izquierda, se desciende hasta la carretera que lleva a Taramundi.
Una vez en la carretera, se gira a la derecha y se asciende por un camino de cemento entre las casas de O Mazo hasta llegar a O Boulloso, donde la ruta dos Fornos se une con la ruta das Mina. Siguiendo las señales, se llega al espacio donde terminaba el tranvía aéreo. Un túnel conduce desde allí hasta uno de los hornos de calcinación que aún se conserva del grupo de minas Boulloso. Desde este punto, el sendero se conecta con la “Ruta do Ferrocarril” (Vía Verde del Eo). Por el recorrido hacia la izquierda, el paseo continúa junto al río Eo, regresando al comiendo de la ruta.
Cómo llegar
Desde Lugo, el viaje es de alrededor de 55 minutos por la carretera N-640. Por su parte, desde A Coruña el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 35 minutos por las vías A-6 y A-8 (hay peajes).
Últimas Noticias
El pueblo de las flores: el mejor destino de Italia para visitar en primavera con iglesias renacentistas y las murallas mejor conservadas del país
Pasear por este destino medieval es sumergirse en un festival de aromas, historia y naturaleza, donde cada esquina revela siglos de arte y una explosión floral única en Italia

El mercadillo perfecto para Semana Santa en el centro de Madrid: piezas de artesanía y joyas únicas
Para quienes quieran disfrutar de actividades culturales y de ocio distintas a las procesiones, la capital de España acoge un Mercado repleto de artículos creativos y de diseño

Un pueblo de cuento para ver el mar a dos horas de París: un puerto pesquero que ha atraído a artistas de la talla de Víctor Hugo
Veules-les-Roses tiene el río más corto de Francia y una gastronomía propia

Los 12 destinos imprescindibles para viajar en abril según ‘Lonely Planet’: primavera, festivales y paisajes únicos en todo el mundo
De lagos italianos a viñedos neozelandeses, esta selección invita a descubrir ciudades en flor, rutas históricas y aventuras lejos de las multitudes, con el clima y el encanto ideales para una escapada inolvidable

La ruta familiar que atraviesa un bosque de secuoyas americano en Pontevedra: sencilla y con árboles de más de 30 metros de altura
Este sendero recorre un bosque americano en el corazón de Galicia y es perfecto para una escapada en familia o con amigos



