
Es bien sabido que España es uno de los países con más cultura medieval de todo el mundo. De hecho, la cifra de castillos medievales en nuestro país supera los 20.000 y están repartidos por todo el territorio nacional. Sin embargo, hay castillos y castillos, y mientras algunos apenas se sostienen en pie, otros son grandes reclamos turísticos que se conservan perfectamente a lo largo del tiempo. Esto provoca que los pueblos en los que se ubique se conviertan, de igual manera, en localizaciones altamente visitadas por los turistas, ya que la presencia del castillo aumenta en gran medida la belleza y vistosidad de la localidad.
Alarcón, caminando por la historia
Este proceso sucede en Alarcón, un pueblo de poco más de 150 habitantes que se encuentra al sur de la provincia de Cuenca, y que es bien conocido por la fortaleza que preside el poblado. Esta localidad conquense es, probablemente, una de las más bonitas de toda España, y es que sus vistas hablan por sí solas. Se halla en lo alto de un peñón, rodeado casi en su totalidad por el río Júcar, y su nombre procede del árabe, quienes ocuparon este territorio hace muchos siglos.
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Su castillo es lo más llamativo del pueblo, que a día de hoy ha sido convertido en parador y donde es posible alojarse y disfrutar de sus irrepetibles vistas. Sin embargo, Alarcón tiene mucho más que ofrecer, siendo una localidad muy completa en cuanto a lo turístico y lo arquitectónico. Por ejemplo, el poblado tiene cinco iglesias diferentes, donde destaca la Iglesia de Santa María, la única que actualmente sigue empleándose con fines religiosos. Otra de las iglesias que más llaman la atención de los visitantes es la Iglesia de San Juan Bautista. Esto es debido a que cuenta con un mural de pinturas llevadas a cabo por Jesús Mateo y nombradas por la UNESCO de Interés Artístico Mundial, según Turismo de Castilla-La Mancha.

Alrededores con mucha belleza
Más allá de lo confeccionado por la mano del ser humano, el entorno natural de Alarcón es único. De hecho, se trata de un destino ideal para aquellos amantes del senderismo debido a sus múltiples rutas. Además, a lo largo de estos caminos, así como por carretera, se puede disfrutar de diversos monumentos que complementan la belleza del lugar. La Torre de Armas, la Torre de Alarconcillos o el Puente de Tebar son algunos de los ejemplos de este tipo de construcciones.
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Finalmente, tanto los alrededores como el propio pueblo en sí cuentan con un sinfín de miradores que deleitan la vista. El más conocido es el ubicado en la Torre del Homenaje, dentro del castillo de Alarcón, y que se trata del punto más elevado de la edificación, con una altura de 24 metros. No obstante, también cabe destacar el Mirador de la Peña, ubicado en el extrarradio del pueblo, o el Mirador del Embalse de Alarcón, algo más alejado del mismo.
Cómo llegar
Desde Cuenca el viaje es de alrededor de 1 hora y 5 minutos por la vía CM-220. Por su parte, desde Madrid el trayecto tiene una duración estimada de 2 horas y 10 minutos por la carretera A-3.
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