
Asturias destaca por su rico patrimonio natural, que ofrece a los visitantes una diversidad de paisajes y entornos. La región se caracteriza por una costa acantilada, donde la naturaleza salvaje se funde con tranquilas playas que invitan al descanso. Más allá de su litoral, el interior se presenta con valles y prados que se extienden a lo largo de pequeñas localidades, permitiendo descubrir rincones que son una maravilla. Este conjunto de atributos ha posicionado a Asturias como un destino clave para el turismo rural, facilitado además por una red de senderos que permiten explorar estos entornos de manera cercana y personal.
En este sentido, de todas las joyas naturales que alberga la región, la cascada de Xiblu es una de las más impresionantes. Este monumento se localiza en la comarca de Teverga, en el interior del Parque de las Ubiñas y la Mesa. Para llegar hasta él es necesario realizar una sencilla ruta de senderismo que se interna en el bosque, permitiendo a los visitantes disfrutar de la biodiversidad de la región y de paisajes que parecen sacados de un cuento de hadas.
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El recorrido tiene una longitud de casi siete kilómetros en sentido ida y vuelta, siendo la duración estimada en completarlo de dos horas. Igualmente, no entraña ningún tipo de dificultad, por lo que es ideal para hacer en compañía de la familia y amigos.
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Un conjunto de 100 metros de altura

El punto de partida del sendero se encuentra en el aparcamiento de la Braña La Puerca, situado en la carretera AS-228, después de haber pasado la localidad de Parmu. En este punto, el viajero puede dejar estacionado el vehículo. Una vez iniciado el sendero, el primer atractivo que encuentra el viajero es la fuente de los Leprosos, la cual se ubica al fondo del valle, y seguidamente, apenas a 100 metros, se localiza una antigua entrada a una mina de carbón.
A los cuatro kilómetros de recorrido, el río Fundil comienza a hacer acto de presencia y se convierte en un pasajero más en esta ruta. Así, el curso acompaña al viajero hasta la ansiada cascada, a la cual se llega tras tomar el camino izquierdo en una bifurcación. El salto se localiza al final del itinerario, esperando al viajero con sus tres cascadas. Así es, la cascada de XIblu es un conjunto de tres saltos de agua que juntos alcanzan una altura de hasta 100 metros.
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Esto forma un espectáculo visual que cautiva a cualquiera que se acerque hasta allí. Todo ello gracias a la impresionante caída del agua que se precipita de una forma increíble en mitad del bosque. En este punto, el viajero puede volver por el mismo camino o realizar un regreso alternativo hasta La Foceicha. Este sendero se eleva hasta los más de ocho kilómetros de distancia.
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Cómo llegar
Desde Oviedo el viaje es de alrededor de 1 hora por la carretera AS-228. Por su parte, desde León el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 25 minutos por la vía CL-623.
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