Vinicius no consigue reivindicarse: poco desborde y poco peligro en el partido ante el AEK Atenas de Champions

El brasileño desaprovechó la oportunidad que le brindó Mourinho al devolverle la titularidad

El jugador del Real Madrid Vinicius (REUTERS/Alkis Konstantinidis)
El jugador del Real Madrid Vinicius (REUTERS/Alkis Konstantinidis)
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Atenas volvió a exponer a Vinicius. El brasileño tiene pocas ocasiones para reivindicar su lugar en el equipo y una de ellas es la Champions, dada la sanción en la competición doméstica. El duelo ante el AEK se presentaba como la oportunidad perfecta, con una titularidad y el brazalete de capitán, para acumular sensaciones. Todo estaba de su lado para que volviera a sentir esa confianza que le permite regatear y romper a los rivales, pero no supo aprovecharla. Volvió a firmar un plano partido, muy alejado de lo que espera de él.

Vinicius no consiguió dejar su sello en la visita del Real Madrid a Atenas. El brasileño estaba llamado a ser uno de los principales argumentos ofensivos de José Mourinho, pero terminó firmando una actuación por debajo de las expectativas. El planteamiento del AEK consiguió neutralizar buena parte de sus virtudes y convirtió su participación en una sucesión de intentos sin demasiada recompensa. El extremo madridista tuvo dificultades para intervenir en zonas peligrosas y nunca encontró la continuidad necesaria para convertirse en una amenaza real.

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El equipo griego tenía claro dónde debía concentrar sus esfuerzos defensivos. Cada vez que el balón le llegaba a Vinicius, aparecían varios futbolista para recudir las opciones de que la jugada del brasileño pudiera progresar. Esa incesante vigilancia colectiva le obligó a jugar lejos de las posiciones en las que más cómodo se siente y dónde más daños consigue hacer. Sin espacios para ejecutar la aceleración y con pocos duelos individuales favorables, Vinicius perdió el poco protagonismo que pudo llegar a tener. Las acciones individuales también brillaron por su ausencia en el partido del brasileño, que no terminó de entrar en materia.

El jugador del Real Madrid Vinicius Junior (REUTERS/Louisa Gouliamaki)
El jugador del Real Madrid Vinicius Junior (REUTERS/Louisa Gouliamaki)

Su protagonismo en el juego ofensivo fue bastante limitado. Apenas consiguió completar un disparo entre los tres palo y no encontró demasiadas asociaciones con el resto de sus compañeros que le permitieran crear peligro. La acción más destacada llegó durante la primera mitad, cuando mandó un gran disparo contra la portería rival que Bellignham tocó lo justo para entrara en portería. Podría haber registrado una asistencia en el primer tanto blanco, pero la jugada fue anulada por fuera de juego del inglés.

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Tampoco sus estadísticas sobre el terreno de juego permitieron compensar la falta de profundidad, gol y asistencia. El extremo brasileño completó 29 de los35 pases que intentó, pero esa eficacia no tuvo una traducción real en el juego ofensivo. Le costó conectar con sus compañeros en posiciones ventajosas y tampoco consiguió fabricar ocasiones por sí mismo. El AEK fue cerrando los caminos hacia su portería y Vinicius no encontró la fórmula para romper ese planteamiento.

Vinicius pierde la ocasión y Diomande gana terreno

Su bajo rendimiento adquiere mayor importancia si se tiene en cuenta la situación que atraviesa dentro de la plantilla. La lucha por hacerse con un puesto en el ataque ha aumentado y Diomande se ha convertido en una alternativa que Mourinho tiene cada vez más presente. El marfileño ha aprovechado las oportunidades recibidas para ganar terreno y presentar argumentos ganarse el puesto titular en la banda izquierda a base de goles y desborde, que es precisamente lo que le falta al brasileño.

José Mourinho comparece en rueda de prensa ante los medios de comunicación frente a un panel oficial de la Liga de Campeones. El entrenador viste una chaqueta deportiva verde con el escudo del Real Madrid y sus iniciales, mientras responde preguntas sentado ante los micrófonos.

En esa carrera, el desplazamiento a Grecia representaba una ocasión para que Vinicius reivindicara su valor dentro del vestuario y en el once inicial. Y más dada la sanción de cuatro partidos que le mantiene apartado de la Liga. La Champions se presenta como su único escenario en el que convencer a Mourinho de que la banda izquierda debe ser suya. Hasta el momento, es Diomande quien está haciendo más méritos para ganarse ese puesto en el equipo, quien no ha desaprovechado ningún partido para liguero para reivindicarse y demostrar su sintonía con el resto del equipo y su conexión con Mbappé.

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