Las palabras de Mourinho tras el partido de Champions ante Roma: “Ha sido difícil, un rival que juega un deporte diferente al fútbol al que estamos acostumbrados”

El técnico portugués ha analizado el partido entre el club blanco y el equipo italiano

El entrenador del Real Madrid José Mourinho (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)
El entrenador del Real Madrid José Mourinho (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)
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El Real Madrid volvió a demostrar que la Champions League es un escenario en el que nunca se le puede dar por vencido. El conjunto blanco protagonizó una remontada de enorme mérito en Roma, donde consiguió darle la vuelta a un encuentro que llegó a tener muy complicado, con un 3-1 en contra. De Roon y el doblete de Malen habían colocado a los italianos en una posición privilegiada, pero la reacción madridista terminó cambiando por completo el desenlace. La frescura de los canteranos Carlos Espí y Endrick, junto con la aparición decisiva de Rüdiger, permitió a los blancos firmar una victoria que refuerza su posición en la competición europea.

Tras el encuentro, Mourinho analizó en Movistar las claves de un partido que exigió una respuesta de carácter por parte de sus jugadores. El técnico portugués reconoció la dificultad del enfrentamiento y destacó el planteamiento del rival, al que consideró diferente a los equipos a los que se habían enfrentado hasta ahora. Pese a las dificultades, valoró la capacidad del Real Madrid para reaccionar y terminar sumando los tres puntos en un escenario exigente.

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“Ha sido difícil, un rival que juega un deporte diferente al fútbol al que estamos acostumbrados, pero es muy difícil para ellos poder jugar con el ritmo y la intensidad y el hombre al hombre durante 90 minutos, ellos han merecido llegar con ventaja, aunque un par de goles que hemos encajado no me han gustado para nada, después hemos cambiado con coraje, de los jugadores”, aseguraba el técnico. El entrenador puso el acento en la exigencia física y táctica que planteó el adversario. La presión individual y la intensidad durante buena parte del encuentro obligaron al Real Madrid a buscar soluciones para superar el planteamiento rival. Mourinho reconoció que el equipo contrario había merecido llegar con ventaja, aunque también mostró su descontento por algunos de los goles encajados.

Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)
Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)

Y añadía: “Un empate sería un punto positivo fuera ante un adversario importante y la victoria es importantísima para nosotros contra dos adversarios que son... no digo que los mejores porque queda el Arsenal, pero eran partidos muy complicados y nos metemos en una posición muy buena”. La remontada, sin embargo, permitió al conjunto blanco terminar con una sensación muy diferente. El técnico destacó el coraje de sus futbolistas para cambiar el rumbo del partido y consideró que el resultado tenía una importancia especial por la dificultad de los compromisos europeos disputados.

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Mourinho también subrayó el valor de sumar los tres puntos fuera de casa. A su juicio, el empate ya habría sido un resultado positivo ante un adversario de entidad, pero la victoria supone un impulso importante para las aspiraciones del equipo. El entrenador evitó señalar que los rivales a los que se habían enfrentado fueran los mejores de la competición, recordando que todavía quedaba el Arsenal, aunque insistió en la dificultad de los encuentros disputados.

La respuesta a las palabras de Valverde

Otro de los aspectos que abordó Mourinho fue la explicación de Fede Valverde sobre la reacción del equipo. El centrocampista había atribuido la mejoría madridista a la rebeldía de los jugadores, una interpretación con la que el entrenador no coincidió completamente. Para el técnico portugués, la remontada también estuvo relacionada con los ajustes tácticos que tuvieron que introducir durante el encuentro. “No estoy totalmente de acuerdo con Fede, ellos han planteado un partido diferente a todos los que han hecho hasta hoy, y de todos los que hemos analizado”, matizaba.

El entrenador del Real Madrid culpa al árbitro de la derrota en el Metropolitano.

E incidía: “Nos han atacado con tres jugadores por banda derecha, por ahí han ido los ajustes. Después encajamos un gol que no podemos hacer, no podemos hacer lo que hemos hecho en el centro del campo. Después es una rebeldía, entre comillas, es organizada, emocional. Sé perfectamente cómo juegan los equipos de Gasperini y nos ha sorprendido, pero en el fútbol no hay milagros, 90 minutos con esa intensidad no es posible”. Con estas palabras, Mourinho explicó que el equipo tuvo que adaptarse a una propuesta que no esperaba encontrar en esos términos. El entrenador reconoció que conocía la forma de jugar de los equipos de Gasperini, pero admitió que el planteamiento del rival les sorprendió. Los ajustes por la banda derecha y la necesidad de corregir errores en el centro del campo fueron elementos importantes en su análisis.

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