El Real Madrid se levanta de la lona ‘in extremis’ para rascar una épica victoria en Champions ante una Roma que parecía eterna

El gol de De Roon y el doblete de Malen adelantaron a los italianos, pero un tanto de Mbappé, Espí, Endrick y Rüdiger dieron la vuelta al partido y la victoria a los blancos

Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)
Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)
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El fútbol es eso que pasa mientras el Real Madrid se levanta de la lona en Champions. Roma siempre fue la ciudad eterna. Se reafirmó en ello durante toda la noche, pero los blancos la hicieron un poco más mortal al remontar un partido en el que llegaron a estar 3-1 abajo. De Roon y el doblete de Malen hicieron histórica la noche romana, pero las frescura de los dos canteranos Carlos Espí y Endrick y después la locura de Rüdiger llegaron para recordar al Real Madrid que siempre fue de tirar épicas en las noches de Champions. Los blancos protagonizaron una de esas veladas ante la Loba capitolina para firmar la victoria y llevarse los tres puntos.

Los blancos volvieron a mostrar la misma cara. Hace más de dos años que arrastran un problema para el que todavía no han encontrado solución: la falta de un centrocampista de mueva el balón. Esa ausencia en el esquema del Real Madrid ha mermado sus problemas pero Loba capitolina le ha obligado a mostrar su peor versión. Los balones largos fueron su mejor armas, aunque se mandaban sin ningún tipo de criterio. Nadie inventó, nadie creó y nadie brilló. Ni en la delantera ni en la defensa y mucho menos en el centro del campos. El único que volvió a exhibir su mejor versión fue Courtois que apagó el incendio para evitar los blancos empezaran perdiendo tres abajo en los primeros diez minutos de partido.

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Si los de Mourinho no supieron proponer idea, ya se encargó la Roma de hacerlo. Protagonizó un acoso y derribo. Los romanisti probaron todas las jugadas anotadas en el libreto de Gian Piero Gasperini ante un rival que se dejaba hacer. Pero el portero belga no permitió que el balón llegara a entrar en la portería. Detuvo el misil que le mandó Soulè en el primer minuto de partido. Una declaración de intenciones que lo que iba a ser la primera parte. Después fue un zurdazo de Hermoso y luego Dybala.

Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Matteo Ciambelli)
Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol (REUTERS/Matteo Ciambelli)

Todos probaron fortuna ante la portería blanca, pero fue De Roon quien dio en la diana. Un misil desde la frontal del área fue todo lo que necesitó para batir a un Courtois que parecía imbatible. La euforia, sin embargo, les duró poco. Mbappé firmó una rápida contestación con otro zambombazo para volver a poner el marcador en tablas. Los blancos trataron de poner calma al duelo, organizarse e intentar recrear, pero la Roma no dio espacio ni para respirar. La primera mitad no dio especio para ninguno de los dos equipo deshiciera el empate.

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Una Roma casi eterna y un Real Madrid abonado a la épica

La segunda parte volvió a situar a los locales en una posición superior a la de los blancos. No por los goles ni en el marcador, sino en el juego. Los de Gasperini volvieron a mostrar su mejor versión para tratar de rematar eso que en primera mitad no fueron capaces. Malen fue el encargado de hacer un doblete en tan solo 15 minutos para glorificar a la Roma y hacerla todavía más eterna. Parecía que el partido estaba prácticamente cerrado, pero cuando el que está enfrente es el Real Madrid no se puede dar nada por sentenciado.

El entrenador del Villarreal, Íñigo Pérez, analiza en rueda de prensa el partido de su equipo contra el Real Madrid. Pérez destaca la "crispación" y la alta tensión del encuentro, pero se muestra satisfecho con el rendimiento y la ejecución del plan de partido por parte de sus jugadores.

Carlos Espí y Endrick fueron los cambios que transformaron el rumbo del partido. Primero el español con un tanto de gol de delantero puro, aprovechando un rechace para recortar distancia. Después el brasileño con un remate de cabeza para volver a instaurar las tablas. Cuando el duelo se encaminada al descuento, apareció la locura de Rüdiger para adelantar a los blancos. Unos minutos después llegó el pitido final certificando la épica remontada blanca. El Real Madrid respira tranquilo tras una noche de agonía en la ciudad eterna y suma otros tres puntos en Champions.

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