El FC Barcelona apaga el infierno turco con una amplia goleada ante el Galatasaray en Champions

Los goles de Cancelo, Fermín, Gordon y Adeyemi dieron la victoria a los azulgranas

Los jugadores del FC Barcelona celebrando el gol de Fermín ante el Galatasaray en Champions (REUTERS/Umit Bektas)
Los jugadores del FC Barcelona celebrando el gol de Fermín ante el Galatasaray en Champions (REUTERS/Umit Bektas)
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Salen, golean y se marchan. Esa es la dinámica que ha instaurado el FC Barcelona en sus partidos desde que comenzó la temporada. Funcionó en los duelos ligueros y esta noche ha comprobado que también funciona en Champions. El Galatasaray miró cara a cara a los de Hansi Flick e incluso comenzó por delante en el marcador, pero si un equipo todavía no conoce la derrota en lo que va de campaña es por algo. Se reorganizaron tras el gol de Cancelo que volvió a poner en tablas el marcador. Después llegó el turno de Lamine. Desplegó su magia para asistir primero a Fermín y después a Gordon. La fiesta azulgrana estaba servida y Adeyemi decidió unirse a ella.

El pitido final sonó para indicar el inicio de partido, pero debió ser imposible escucharlo incluso para los jugadores que se encontraban al lado del árbitro. Los Cimbom rugieron para convertir el Rams Park en la peor pesadilla del FC Barcelona, transformaron el estado en el legendario infierno turco. No se dejaron amedrentar los de Hansi Flick, sabían dónde estaban, pero también que la historia es azulgrana y que su juego es imparable desde que arrancó la temporada. Se esposaron al balón y comenzaron a hacer lo que mejor saben: buscar el gol. Su capacidad goleadora ha quedado retratada en los duelos ligueros donde las holgadas victorias han sido la tónica en la ciudad condal.

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Sacó todas sus armas a relucir. Lamine por un lado, Gordon por el otro y Dani Olmo por el centro. Centros al área o disparos desde la frontal, pero el balón se dio de bruces con Çakir. El portero del Galatasaray se hizo grande bajo palos para detener cualquier ocasión azulgrana. El Galatasaray lejos de achicarse trató de mirar de tú a tú a su rival. Esperó su ocasión y llegó. Cuando más apretaban los culés llegó el tanto de los turcos. Rafael Leao montó la contra de los turcos y mandó un pase al punto de penalti donde esperaba Osimhen, pero fue Batrakov quien acabó disparando contra la portería azulgrana para batir a Joan García.

El Galatasaray celebra un gol en el partido ante el FC Barcelona de Champions (REUTERS/Murad Sezer)
El Galatasaray celebra un gol en el partido ante el FC Barcelona de Champions (REUTERS/Murad Sezer)

Elevados por ese inesperado gol, los jugadores del Galatasaray se lanzaron al ataque en busca de ampliar la ventaja en el marcador. La afición vibraba mientras soñaba con vencer al FC Barcelona y sumar sus primeros tres puntos en Champions. Llegaron incluso a registrar el segundo tanto, pero el VAR entró en acción. Llamaron al árbitro para que revisara la jugara y tras revisarla anuló el tanto por fuera de juego. No importó, esa fue la prueba de que podía lograrlo. Y ahí cuando más cerca estaba de firmar el segundo, llegó el gol azulgrana.

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De la remontada a la fiesta del FC Barcelona

Los de Hansi Flick estuvieron cerca de marcharse al descanso por debajo en el marcador, pero reaccionaron a tiempo. Hasta 15 minutos tardó el FC Barcelona en devolver el golpe, pero lo consiguió. Fue Cancelo el encargado de volver a poner las tablas en el marcador. A partir de ese momento, la bestia azulgrana despertó. Ya en la segunda mitad, volvieron a imponerse en el campo y el balón comenzó a moverse al son de los culés. No hubo nervios, no hubo prisa solo un equipo con ganas de gol.

A los cinco minutos de juego, Fermín puso por delante a los suyos en el marcador. Fue gracias a un centro medido de Lamine. El de Rocafonda voló en la segunda parte, desplegó su magia y el FC Barcelona se hacer por él. El tercero, tan solo tres minutos después nació de las mismas botas. Otro centro al área tras un regate, donde pareció que se paraba el tiempo y el remate perfecto de Gordon para ampliar la ventaja. El Rams Park ya no rugía, sino lo contrario. Se tiñó de azulgrana para acompasar la fiesta del FC Barcelona.

El jugador del FC Barcelona expresó en los Laureus su deseo de ser campeón del mundo con España en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.

Con la victoria ya asegurada, llegó el cuarto para poner la guinda a un partido casi perfecto de los de Hansi Flick. Adeyemi, que había salido en la segunda mitad, fue el encargado de ampliar la goleada de los suyos y dejar el partido visto para sentencia. Lamine quería más, quería dejar su sello con un gol por la escuadra. Lo buscó en una, dos, tres veces... pero no llegó a entrar. El pitido final dejó al extremo sin su tanto, pero certificó la holgada victoria del FC Barcelona.

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