
Hay carreras futbolísticas que se recuerdan por los títulos y otras que, además, quedan marcadas por historias difíciles de repetir. La de Eidur Smari Gudjohnsen pertenece a ambas categorías. El islandés, nacido en Reikiavik en 1978, recorrió buena parte del fútbol europeo, pasó por clubes de primer nivel y terminó formando parte de uno de los equipos más importantes de la historia del FC Barcelona.
Su primer gran capítulo, de hecho, ya fue extraordinario. Cuando todavía era muy joven, Eidur compartió protagonismo con su padre, Arnór, en la selección de Islandia. Su debut internacional se produjo sustituyendo a su propio padre durante un partido. Aquella escena anticipó una trayectoria que le llevaría a convertirse en el futbolista islandés más internacional y laureado de la historia. El PSV Eindhoven fue el primer gran destino de Gudjohnsen fuera de su país. En 1994, con solo 16 años, se marchó a Países Bajos para iniciar su aventura profesional. Su paso por la Eredivisie no estuvo acompañado de demasiadas oportunidades, pero aquella experiencia fue el comienzo de un recorrido que posteriormente le llevaría a Inglaterra.
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En el Bolton encontró el impulso que necesitaba. Después de dos temporadas en el club, su rendimiento despertó el interés del Chelsea. Allí coincidió con el crecimiento del conjunto londinense tras la llegada de Roman Abramovich y terminó convirtiéndose en un jugador importante para José Mourinho. Su polivalencia, tanto como delantero como llegando desde posiciones más retrasadas, le permitió tener protagonismo y conquistar dos Premier League consecutivas. El siguiente gran movimiento llegó en 2006, cuando Joan Laporta consiguió llevarle al Barcelona. El contexto no era sencillo para hacerse un hueco en el once: Ronaldinho, Messi, Henry y Eto’o formaban parte de una delantera repleta de talento. Gudjohnsen asumió un papel más secundario, aunque consiguió disputar 114 encuentros oficiales con la camiseta azulgrana.

Su último curso en el Camp Nou tuvo, además, un desenlace histórico. El cambio de entrenador, con la llegada de Pep Guardiola, terminó dando paso a una temporada que cambió la historia del club. Aquel Barcelona conquistó Liga, Copa y Champions en el mismo curso, logrando el primer triplete de la historia de la entidad. Gudjohnsen se despidió así del fútbol español formando parte de aquella plantilla campeona. A partir de entonces comenzó la etapa más viajera de su carrera. El islandés pasó por Mónaco, Grecia, Bélgica, China, Noruega e India antes de poner punto final a su trayectoria en 2016, cuando tenía 38 años.
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Su vida también quedó marcada por la continuidad futbolística de sus hijos. En 2018, Andri y Daníel dejaron el fútbol base catalán para incorporarse a la cantera del Real Madrid. Eidur empezó a ser habitual en Valdebebas para seguir sus progresos. Con el tiempo, Daniel llegó al primer equipo del Malmö sueco, Andri debutó en Europa con el Gent belga y Sveinn Aron afrontó su primera temporada en el Sarpsborg 08 noruego.
Los problemas de Gudjohnsen con el juego
Durante su etapa como futbolista, Gudjohnsen también protagonizó un episodio relacionado con el juego. El islandés reconoció haber perdido 480.000 euros en el casino. En declaraciones a News of the World, defendió su comportamiento con estas palabras: “Sé que los deportistas de elite somos un modelo para los jóvenes y no animo a nadie a que apueste. De todos modos, no he hecho nada malo. No haría nada para poner a mi club, a mi país, a mi familia y a mí mismo en una situación embarazosa”.
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El asunto provocó también reflexiones de otras figuras del fútbol. Tony Adams afirmó: “Los jugadores que tienen predisposición a la dependencia no pueden abusar de la bebida o la droga, debido a la severidad de los controles, por lo que algunos se vuelven dependientes al juego”. Van Nistelrooy añadió: “Los jugadores pasan mucho tiempo viajando, así que juegan a las cartas. No creo que se metan con nadie”. Después de retirarse, Gudjohnsen mantuvo su vínculo con el fútbol desde otro lado. Su experiencia le permitió trabajar como comentarista en partidos de la Premier League y formar parte de la cobertura de la televisión islandesa durante el Mundial de Rusia 2018, el primero disputado por Islandia en una fase final.
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