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La Liga F estrena normativa: un médico obligatorio, blindaje a la cantera y multa por no llevar el nombre en la camiseta

Los 16 equipos de la máxima categoría ya conocen las nuevas normas del juego

La Liga F estrena normativa. (Europa Press)
La Liga F estrena normativa. (Europa Press)
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La Liga F ya sabe las reglas del juego de la temporada 2026/27. La RFEF ha publicado la nueva normativa que tendrán que seguir los 16 equipos de la máxima categoría femenina de nuestro país, y hay de todo: desde límites para construir plantillas o una obligación de personal médico que estaba ‘en pausa’ desde el año pasado hasta un precio fijado para cada fichaje.

Empecemos por lo básico. El tope sigue siendo 25 fichas por club, igual que en LaLiga masculina. Pero ahí se acaban las coincidencias. En La Liga F, cada plantilla podrá tener como máximo cinco jugadoras extracomunitarias y estará obligada a conservar al menos seis plazas para futbolistas de la cantera. En LaLiga masculina, el límite de extracomunitarios es de tres, mientras que el cupo de canterano, simplemente, no existe.

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Por otro lado, una de las nuevas normas que más llama la atención es el nombre en la camiseta. Parece una minucia, pero antes, una futbolista podía salir sin él. No obstante, ahora eso se va a acabar. La RFEF obliga a llevar nombre y dorsal a la espalda, igual que en la competición masculina.

Seis huevos reservados para la cantera

La apuesta por el talento propio no es un gesto menor. El Convenio de Coordinación entre la RFEF y la Liga F obliga a los clubes a tener seis de las 25 fichas reservadas para las futbolistas en formación, entendiendo a estas como jugadoras de entre 15 y 21 años que cumplan con uno de estos dos caminos:

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  1. Cantera propia: mínimo tres temporadas completas (36 meses) en las categorías inferiores del mismo club.
  2. Formación nacional: mínimo de cinco temporadas completas (60 meses) en cualquier otro club español.

Esto elimina a las jugadoras menores de 21 años como “canteranas”, por lo que, si un club ficha a una futbolista de dicha edad, tendrá que ocupar una plaza de las cinco de las extracomunitarias.

Vicky Lopez. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
Vicky Lopez. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

El médico, otra vez en el punto de mira

Si algo dejó claro la temporada pasada es que es de extrema necesidad tener un médico en el banquillo, al igual que lo tienen en la masculina. La RFEF lo repite sin matices: los clubes “deberán tener adscrito a la plantilla, mediante la correspondiente licencia, a un médico colegiado que deberá estar presente en todos los partidos que dispute el club, tanto de local como de visitante, así como en todos los entrenamientos”.

¿Por qué tanta insistencia? Porque el curso pasado varios equipos se saltaron esta norma, y las actas arbitrales lo dejaron por escrito. El Badalona lo pagó caro: perdió tres puntos por reincidencia, sanción que confirmaron después tanto el Comité de Apelación como el Tribunal Administrativo del Deporte. El Tenerife se libró de la resta de puntos, pero no de la multa económica.

Del mismo modo, el equipo que ejerza como local tendrá que disponer de un equipo médico adecuado para responder a las posibles emergencias en el estadio.

Equipo médico en el estadio. (REUTERS/Eloisa Sanchez)
Equipo médico en el estadio. (REUTERS/Eloisa Sanchez)

Fichar tiene precio

La normativa es clara: cada jugadora que llegue por primera vez a la competición española cuesta 1.630 euros a su club. A ello hay que sumarle lo que cuesta inscribir al equipo: 25 fichas, 209,50 euros cada una, y sale una factura de 5.237,50 euros solo por inscribir a toda la plantilla. El primer entrenador tiene el mismo precio de licencia. El segundo entrenador y el médico salen más baratos: 103 euros cada uno.

Lo que todavía no existe en la Liga F es un tope salarial como el de LaLiga masculina. Hay controles económicos, sí, y exigencias de solvencia, pero ningún límite de gasto en plantilla ligado a los ingresos del club.

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