Los datos de Bono con los penaltis que explican por qué la victoria de Marruecos ante Países Bajos no fue suerte

El portero marroquí detuvo el disparo desde los once metros decisivo para eliminar a los neerlandeses y sellar el billete a octavos de final

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El portero de Marruecos, Bono (REUTERS/Daniel Becerril)
El portero de Marruecos, Bono (REUTERS/Daniel Becerril)

La victoria de Marruecos solo se entiende con un nombre: Bono. El portero se convirtió en el héroe de la noche después de que el partido tuviera que decidirse en los penaltis. Un gol para cada lado fue todo lo que aportaron las selecciones en los 90 minutos. La prórroga no fue suficiente para deshacer las tablas y desde los once metros, Bono se puso la capa de héroe y detuvo el disparo decisivo para eliminar a Países Bajos y sellar el pase de Marruecos a la siguiente ronda.

El duelo entre Marruecos y Países Bajos estuvo marcado por las tablas. La igualdad se instauró como máxima del partido. Al menos en el marcador. Gakpo adelantó a los neerlandeses en el minuto 72 del encuentro. Y cuando parecía que habían conseguido la clasificación para la siguiente ronda, Diop hizo el tanto del empate en el tiempo extra. La prórroga tampoco permitió que ninguno volviera a mover el marcador, a pesar de que los datos sonreían a los marroquíes. Sin embargo, Países Bajos no quería llegar a la tesitura de los disparos desde los once metros. Sabían que ahí tenían todas las de perder, dado el portero al que tenían que batir.

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Suele decirse que la tanda de penaltis es azar, destino, casualidad, suerte o fortuna. Nada de eso importa cuando tu nombre es Bono. Los penaltis fueron de todo menos la norma. Fueron caóticos, agónicos y diferentes a lo que suele ser. Un gol en propia de Verbruggen, tres palos y una parada para la historia. Saibari fue el encargado de hacer el resto y transformar el último lanzamiento para certificar la victoria de Marruecos. La balanza de esa tanda de penaltis ya estaba inclinada hacia el lado marroquí y, especialmente, del lado de Bono.

Marruecos celebrando el pase a octavos (REUTERS/Eloisa Sanchez)
Marruecos celebrando el pase a octavos (REUTERS/Eloisa Sanchez)

Bono, un especialista en penaltis

Que Bono detuviera uno de los penaltis de los jugadores neerlandeses no resultó raro. El portero del Al-Hilal es uno de los mejores cuando se habla de disparos desde los once metros y los datos le respaldan. El guardameta ha ganado 5 de las 7 tandas de penaltis en las que ha estado. Además, respecto a lanzamientos en los partidos, ha conseguido detener 10 de 57 disparos desde los once metros, es decir, tiene un 17,5% de posibilidades de parar el disparo. Un dato que le sitúa solo por detrás de un portero, Diego Alves, el rey de los penaltis (23%).

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No es la primera vez que el portero marroquí consigue hacerse grande bajo palos para alzarse con la victoria en una tanda de penaltis. Ya lo hizo ante España en el Mundial de Qatar 2022. Allí detuvo dos de los tres penaltis que lanzó España. Lo que está claro es que la clasificación no fue azar. Bono es un seguro atrás y más cuando se trata de penaltis. Ahí vuela sobre terreno seguro, se siente cómodo y confía en su instinto. En esa presión donde todo una grada y un país se encomiendan a él, Bono responde con paradas.

En el partido ante Países Bajos lo hizo. Se echó la portería a la espalda, se puso la capa y se hizo grande. Paró un penalti, pero consiguió que hasta dos jugadores fallaran el lanzamiento con su juego mental. Con tres jugadores anulados, solo faltaba que los futbolistas marroquíes hicieran lo propio. Saibari no falló el penalti decisivo para sellar el billete a octavos de final.

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