El Real Madrid ha sellado su adiós virtual al campeonato de Liga tras sumar un nuevo empate, esta vez frente al Girona (1-1). El único objetivo tangible que le resta esta temporada es la Liga de Campeones, donde el próximo reto pasa por remontar un 1-2 en Alemania ante el Bayern Múnich, la última oportunidad a la que aspira el conjunto de Arbeloa para evitar una campaña en blanco.
El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa afronta la recta final del curso con siete puntos de desventaja en Liga respecto al primero. Tras el empate ante el Girona, solo la Liga de Campeones sigue en disputa, aunque ni siquiera una victoria en Múnich asegura el éxito, ya que restarían semifinales y una hipotética final por disputar. El año pasado, el club también terminó sin títulos.
El técnico del Real Madrid negó que fuera a realizar rotaciones, pese a lo cual introdujo hasta siete novedades en la alineación frente al Girona en relación al anterior encuentro europeo. Jugadores clave como Carreras, Alexander-Arnold y Rüdiger descansaron totalmente, en una decisión que evidencia cómo la prioridad técnica estaba fijada en el inmediato enfrentamiento europeo.

A su vez, Tchouaméni aguardó en el banquillo, pese a que no podrá participar por sanción en el Allianz Arena, mientras que Camavinga asumió las labores de organización en el centro del campo. Tanto Bellingham como Militao dispusieron de minutos adicionales con vistas a llegar a Múnich en mejor forma competitiva.
Dominio blanco en la primera mitad
Por parte del Girona, con una permanencia prácticamente asegurada, Míchel decidió prescindir de Blind en el eje de la defensa y alineó a Francés como titular, optando por ubicar en punta a Echeverri en detrimento de Abel Ruiz. La táctica pasaba por ofrecer máxima solidez defensiva y aprovechar alguna oportunidad aislada al contragolpe.
El primer tiempo discurrió según lo planeado: el Girona se replegó con disciplina, protagonizando solo un disparo peligroso de Ouhani que exigió a Lunin. Por su parte, el Real Madrid ejerció dominio territorial sin traducirlo en verdadera amenaza ofensiva.
Las mejores intervenciones del equipo blanco llegaron desde la banda de Carvajal, que sirvió un balón claro a Valverde, bien resuelto por el guardameta Gazzaniga. También lo intentaron sin éxito Mbappé, cuyo disparo fue despejado por un defensa, Bellingham, que rozó el remate a centro de Brahim, y Vinícius, que desperdició una internada generada nuevamente por Carvajal en el flanco derecho.
Los goles llegaron tras el descanso
La segunda mitad trajo el único tanto madridista: Valverde aprovechó un error de Gazzaniga para poner en ventaja a los suyos con un potente disparo lejano. Restaban 45 minutos y el Real Madrid tenía en su mano cerrar el encuentro. Sin embargo, el equipo de Arbeloa no logró consolidar su ventaja. El Girona aumentó su presión ofensiva y Lemar estableció el empate con un zurdazo desde fuera del área.

El tanto, en el que Camavinga volvió a quedar señalado, provocó una alarmante pérdida de fluidez en el conjunto local. A partir del empate del Girona, el Real Madrid se vio superado por la ansiedad y las dudas, repitiendo la falta de claridad mostrada en recientes tropiezos ante el Getafe o el Mallorca.
Las opciones de victoria se diluyeron y la única acción polémica restante fue un posible penalti no señalado de Vitor Reis sobre Mbappé en el minuto 85, que no fue concedido por el colegiado Alberola Rojas. De este modo, el empate quedó inamovible, y la tarea de recuperar la competitividad en Europa se presenta como el último reto de la temporada para el Real Madrid.
Últimas Noticias
Arbeloa se muestra crítico con el arbitraje tras el penalti no señalado a Mbappé: “Ni lo entiendo yo ni creo que nadie”
El técnico blanco valoró en rueda de prensa la actuación del colegiado en la jugada que podría haber cambiado el devenir del partido
Italia podría ir al Mundial 2026: la guerra entre Estados Unidos e Irán y el ‘no’ de la FIFA a mover las sedes
Según el artículo 6.7 del reglamento, ante la retirada o exclusión de una selección clasificada, la FIFA tiene la potestad “discrecional” de sustituirla por otra


