Después de ‘La bola negra’, Los Javis preparan para HBO Max una serie inspirada en Tor, el pueblo de 13 casas donde una disputa por una montaña acabó en tres asesinatos

La ficción, creada por Fran Araújo y Eduard Sola, combinará “misterio, suspense y drama humano” y contará con la colaboración del periodista Carles Porta

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No ha pasado ni una semana desde que se estrenó La bola negra, la película que este año representa a España en los Oscar y los principales medios estadounidenses vaticinan que será la principal rival de La Odisea en los premios de Hollywood, que Los Javis ya tienen un nuevo proyecto entre manos.

Javier Calvo y Javier Ambrossi producirán para HBO Max una nueva serie “inspirada libremente” en los crímenes de Tor, un pequeño pueblo de apenas 13 casas situado en el Pallars Sobirà, en los Pirineos de Lleida, que en 1995 se encontró con su tercer asesinato en 15 años. La disputa venía precedida por la montaña del pueblo, compartida desde 1896 por las familias de la zona. El proyecto se encuentra actualmente en fase de desarrollo, con Fran Araújo (Hierro, Rapa, La Mesías o Anatomía de un instante) y Eduard Sola (Casa en flames y Ravalear) al frente de la ficción. El casting, por ahora desconocido, contará con un “un elenco joven y prometedor”. Así lo ha anunciado en exclusiva el medio especializado Variety este miércoles.

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Tráiler de 'La bola negra', una película dramática dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo.

“El misterio que rodea al monte Tor siempre nos ha intrigado, y creemos tener entre manos una historia con un enorme potencial poético y de entretenimiento”, han declarado Calvo y Ambrossi, según ha recogido el citado medio. “Queremos crear algo nunca visto: una serie donde la naturaleza, los paisajes y los espacios sean protagonistas por derecho propio, sin perder nunca la esencia de sus personajes a lo largo de las décadas, dentro de una narrativa adictiva”.

El caso fue popularizado por el periodista catalán Carles Porta, quien realizó el reportaje Tor, la muntanya maleïda para el programa 30 minuts de Televisió de Catalunya (TV3) en 1997; en 2005 publicó Tor. La montaña maldita, de la mano de Anagrama, y prosiguió en 2018 y 2023 con un podcast y una serie documental, respectivamente.

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Así fueron los crímenes de Tor

La historia de Tor gira en torno a la pugna por unas 2.300 hectáreas de montaña que colindan con Andorra, un núcleo que hoy tiene 14 habitantes, pero que en 1896 formaban 13 familias. Aquel año, los vecinos de la aldea crearon la Sociedad de Condueños de la Montaña de Tor para regular la explotación de la montaña. Entre sus requisitos, estaba residir de forma permanente en el pueblo, ser cabeza de familia y tener casa abierta. Con el paso del tiempo, la despoblación y los distintos intereses económicos sobre la montaña fueron tensando cada vez más las relaciones entre los propietarios.

Imagen de Tor (Alins).
Imagen de Tor (Alins).

El verdadero punto de inflexión llegó en 1976, cuando varios promotores inmobiliarios se interesaron por losterrenos. Uno de ellos, Rubén Castañé, firmó con tres de los condueños —las familias Sansa, Cerdà y Pereta— un arrendamiento por 99 años y 200.000 pesetas con la intención de levantar una estación de esquí, hoteles, apartamentos y superficies comerciales. La operación, realizada sin contar con el resto, dividió al pueblo en dos.

La tensión terminó estallando el 3 de julio de 1980. Dos hombres vinculados al bando del promotor mataron a tiros a Miguel Aguilar, de 25 años, y Pedro Liñán, de 20, dos leñadores contratados por Jordi Riba, conocido como El Palanca. Ambos homicidas fueron condenados a prisión.

Tras aquellas dos muertes, el conflicto se trasladó durante años a los tribunales. En 1981, varios vecinos iniciaron un pleito para ser reconocidos como únicos miembros de la Sociedad de Condueños y, por tanto, propietarios de la montaña. La batalla judicial se prolongó durante más de una década, hasta que, en febrero de 1995, el Juzgado de Tremp otorgó la titularidad a Josep Montané, conocido como Sansa, al considerar que era el único que cumplía los requisitos exigidos por los estatutos. Seis meses después, el 19 de julio, fue asesinado en su casa. Su cadáver apareció con un cable alrededor del cuello y el crimen nunca llegó a resolverse.

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