Llevaba 50 años desaparecido, pero han identificado su cuerpo: la historia de Tenorio Jr. el pianista asesinado al que Fernando Trueba dedicó su última película

El músico, figura ascendente en el panorama del jazz brasileño, desapareció una noche de 1976 y no se volvió a saber de él

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(Captura de video)
(Captura de video)

El 18 de marzo de 1976,Tenorio Junior, conocido como Tenorinho, desapareció tras salir del hotel Normandie, ubicado en las inmediaciones de la célebre avenida Corrientes de Buenos Aires, donde se ha alojado junto a Vinicius de Moraes y Toquinho, dos de los artistas más importantes del nuevo jazz brasileño (conocido como bossa nova) que por aquel entonces emergía como fenómeno cada vez más internacional. Tenía 35 años entonces, y cuando salió a hacer unas compras, nadie imaginó que nunca volverían a verle.

Testimonios de la época aseguraban que “Tenorio ha bajado a comprar cigarrillos" cuando un grupo de cuatro hombres armados bajaron de un “Ford Falcon” e hicieron que se subiera al vehículo a la fuerza. Ante la incertidumbre por su paradero, figuras como el propio Vinicius de Moraes intentaron dar con el músico. Llamaron a los hospitales, a la embajada de Brasil, a abogados, políticos y periodistas. Pronto comenzaron a circular versiones de lo que había ocurrido: si había sido visto en una cárcel de La Plata, que si había estado preso en la Escuela de Mecánica de la Armada (lugar donde la dictadura de Videla llevó a cabo más de 5.000 asesinatos)... Nadie sabía lo que había ocurrido a ciencia cierta.

Las dificultades para identificar y recuperar los restos de Francisco Tenorio Cerqueira Junior han marcado el devenir de una investigación que se ha extendido por casi cinco décadas y que, finalmente, ha llevado a la confirmación del destino del célebre pianista brasileño en suelo argentino. Parecía que nunca darían con él y se pondría punto y final al enigma de su paradero, pero la investigación dio un vuelco cuando la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad encontró el expendiente del caso en sus averiguaciones sobre víctimas aparecidas sin identificar en la provincia de Buenos Aires entre 1975 y 1983.

“Se habían equivocado de persona, ya no podían dejarlo libre”

Con esta información, la suerte del pianista comenzó a quedar al descubierto. Sabemos que el cadáver del pianista apareció en la madrugada del 20 de marzo de 1976 en un terreno baldío, cercano a la intersección de la calle Belgrano y la Panamericana, en el partido bonaerense de Tigre. “En ese momento se inició un expediente, le tomaron las huellas dactilares y le hicieron la autopsia, que determinó que había muerto por impactos de bala. Lo enterraron sin identificar en el cementerio de Benavídez”, explican desde el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

En 1976 dio comienzo la conocida como Operativo Cóndor, una campaña de represión y terrorismo de estado mediante el que, a través de operaciones de inteligencia, se llevaron a cabo múltiples encarcelamientos (más de 400.000) y asesinatos (entre 60.000 y 80.000) de opositores políticos de dictaduras en diferentes países de América Latina con el respaldo, en la sombra, de Estados Unidos. “Los militares brasileños conocían la suerte de Tenorio, pero la estaban ocultando. Hay documentos encontrados en los archivos de la policía política brasileña, el DOPS (Dirección de Orden Política y Social), que refieren a un mensaje dirigido por la ESMA a la embajada brasileña informándola sobre el fallecimiento del pianista, secuestrado y torturado desde el 18 de marzo. Porque una vez que reconocieron que se habían equivocado de persona, ya no podían dejarlo libre. Habría sido un escándalo“, contaba la periodista Stella Calloni, especializada en el Plan Cóndor, en declaraciones recogidas por el periodista de Infboae Fernando Soriano.

La fachada del Museo y
La fachada del Museo y Sitio de la Memoria ESMA, que fue usado como centro de detención y tortura durante la dictadura (1976-1983), es retratada el día en que el museo fue declarado patrimonio mundial de la UNESCO, en Buenos Aires, Argentina, el 19 de septiembre de 2023. REUTERS/Agustin Marcarian

El descubrimiento del expediente del caso no implicó una inmediata identificación del cadáver con Tenorio, pues hubo que esperar décadas hasta que esas huellas se cotejaran con los registros de Brasil, lo que finalmente ha permitido certificar la identidad de Tenorio. “Hay que aclarar que no se encontró el cuerpo. Las huellas como NN del expediente judicial no nos coincidían con ningún desaparecido argentino y por eso generamos la hipótesis de identidad con Tenorio por la fecha de desaparición y la fecha de aparición del cuerpo. Sí se supo que estuvo enterrado en Benavídez pero luego fue pasado a osario común, por eso el cuerpo nunca fue recuperado”, declaran desde la EAAF. La complejidad del caso radicaba, así, en que el cuerpo fue inhumado en un osario común al no ser reclamado por nadie, lo que imposibilitó su localización posterior.

Nunca dejaron de buscar

La noticia del hallazgo y la notificación oficial ha llegado a la familia del músico en Brasil a través de la Comisión Especial de Muertos y Desaparecidos Políticos (CEMDP) y del fiscal Ivan Marx. “Su familia ya ha sido notificada en Brasil por la Comisión Especial de Muertos y Desaparecidos Políticos (CEMDP) de ese país y por el fiscal Ivan Marx, consejero de la Comisión”, han confirmado desde el EAAF.

Clip de la película 'Dispararon al pianista', de Fernando Trueba y Javier Mariscal

Por otra parte, la historia de Tenorio Jr. había sido objeto de diversas publicaciones y documentales de la época como ¿Tenorio Jr.? o el cortometraje Balada para Tenorio, donde se recopilan testimonios de su familia y amigos. Por otro lado, el director español Fernando Trueba estrenó en 2023, junto al diseñador y animador Javier Mariscal, la película Dispararon al pianista, donde se recoge la historia de un periodista musical de Nueva York que comienza una investigación detrás de la misteriosa desaparición del pianista, en la antesala de lo que poco después envolvería al continente latinoamericano en una serie de terribles regímenes totalitarios.