Once olmos recuerdan a las víctimas quemadas en Logroño por la Inquisición en 1610

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Logroño, 8 nov (EFE).- Once olmos plantados en círculo en el 'Bosque de la memoria', ubicado en el parque del Ebro de Logroño, ha acogido este domingo un homenaje a las víctimas del auto de fe de 1610, un proceso inquisitorial que culminó con once personas quemadas en la hoguera por brujería, sin pruebas que avalasen su condena.

Miembros de la asociación histórico cultural Guardias de Santiago de Logroño han realizado una recreación teatral de todos estos hechos desde este viernes, con diferentes actos, como la representación de un aquelarre, el apresamiento de las brujas y su posterior enjuiciamiento en el auto de fe.

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El programa para recordar a las 'Brujas de Zugarramurdi' ha concluido en este bosque, que, desde 2010, con motivo del cuarto cetennario de estos hechos, está formado por once olmos plantados en círculo, con una placa central con los nombres de las cinco mujeres y los seis varones que ardieron en la hoguera y fue la última vez que se condenó a muerte por brujería en España.

En este punto se ha realizado un homenaje con danzas e intervenciones del alcalde de Logroño, Conrado Escoobar, y el representante del Ayuntamiento de Zugarramurdi (Navarra) Javier Irigoyen.

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Escobar ha defendido el espíritu de "tolerancia, respeto y acogida" que existe en Logroño y ha citado el papel que desarrolló el inquisidor Alonso de Salazar y Frías, conocido como 'el abogado de las brujas' por su investigación posterior al auto de fe, en la que concluyó que todas las acusaciones por brujería carecían de pruebas.

Este jurista, ha agregado, "contribuyó de forma valiente, en aquel contexto, a cambiar la historia negra de España, que es la Inquisición en su vertiente más oscura".

Por su parte, Irigoyen ha asegurado que los habitantes de Zugarramurdi "guardan muy adentro" todos aquellos hechos, que provocaron que vecinos de esta localidad y de Urdax (Navarra) fueran acusados, arrestados, traídos al tribunal de la Inquisición de Logroño, encarcelados, torturados y, finalmente, condenados a muerte sin ninguna base, como después constató Salazar.

"Han pasado 416 años y siempre se suele decir que tengamos en cuenta el pasado para no repetir los mismos errores en el presente", ha indicado, para recordar que, en la actualidad, "basta con acusar de algo a alguien para que esto se extienda como la pólvora en las redes sociales". EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)

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