El Gobierno propone modificar un decreto para gestionar residuos de industrias extractivas

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Madrid, 26 oct (EFE).- El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) ha propuesto modificar el Real Decreto de restauración minera a fin de gestionar los residuos de las industrias extractivas y de protección y rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras.

En un comunicado, el departamento explica que el propósito es recabar la opinión de los ciudadanos titulares de derechos e interés legítimos afectados por el proyecto normativo.

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Tras 15 años de aplicación, el Gobierno considera ahora que es necesario adaptar el contenido de la norma a la evolución de los conocimientos científicos y técnicos y a los nuevos enfoques en materia de restauración ecológica y gestión de residuos de las industrias extractivas.

En este sentido, el Miteco sostiene que la actualización normativa también responde a las exigencias derivadas del marco europeo, en especial, las vinculadas al Reglamento (UE) 2024/1991, de 24 de junio, relativo a la restauración de la naturaleza, y la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

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Además, según el Plan de Acción para la gestión sostenible de las materias primas minerales 2026-2030, actualizar ese Decreto es prioritario para "avanzar hacia una actividad extractiva más sostenible, impulsar la recuperación y valorización de los recursos contenidos en los residuos mineros y reforzar la contribución del sector minero a los objetivos de transición ecológica, autonomía estratégica y uso eficiente de los recursos naturales".

Entre los cambios más relevantes, el texto incorpora expresamente objetivos de biodiversidad, conectividad ecológica, adaptación al cambio climático y protección de la geodiversidad.

En este sentido, las empresas mineras deberán adoptar enfoques de restauración ecológica basados en las mejores técnicas disponibles, como medidas para reducir la fragmentación del paisaje, favorecer especies polinizadoras, recuperar hábitats naturales y mejorar la integración ambiental de los espacios afectados por la actividad extractiva.

Asimismo, se reconoce por primera vez el valor de los servicios ecosistémicos generados por la restauración minera y fomenta la custodia del territorio como herramienta de recuperación ambiental, así como los usos del suelo restaurado de carácter recreativo, deportivo, industrial, cultural, ambiental o energético.

También establece mayor coordinación entre la normativa minera y la ambiental, mejorando, por ejemplo, la coordinación entre administraciones en los procesos de cese de la actividad minera, caducidad de los derechos mineros y liberación de garantías financieras. EFE

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