Una muestra repasa avances con firma de mujer en la Granada imperial de Isabel de Portugal

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Granada, 20 oct (EFE).- La Universidad de Granada repasa con una muestra la impronta que dejó la estancia en esta capital andaluza de Isabel de Portugal y Carlos V, una propuesta que concede el protagonismo a la emperatriz y a las mujeres con las que compartió aquel viaje de Estado.

El crucero del Hospital Real acoge hasta el próximo enero la muestra 'Granada, capital imperial', que forma parte del proyecto expositivo ‘1526. Isabel de Portugal y Carlos de Habsburgo en Granada’, que en el nombre la coloca a ella por delante de su esposo como declaración de intenciones.

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A través de un centenar de piezas procedentes de 34 prestadores públicos y privados, esta exposición, que se enmarca en el quinto centenario de la estancia de los emperadores en Granada, luce un palpable protagonismo femenino.

"Ella gobernó casi siete años porque Carlos V viajaba fuera de España y la esencia de la muestra queda patente en que la pieza central es una escultura de Isabel de Portugal, una obra de los Leoni tamaño real 1.1, cedida por el Prado", ha explicado a EFE uno de los comisarios de la muestra, el profesor e investigador de la Universidad de Granada Rafael López Guzmán.

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Las obras ofrecen una aproximación a la dimensión política, artística y cultural de aquella visita de Estado -nunca fue una luna de miel- que convirtió a Granada en un centro de referencia de la Europa del siglo XVI, y presenta a Isabel de Portugal como uno de los personajes relevantes de la historia del país.

"La emperatriz destaca no porque era la más guapa, como decían, sino por su cultura, su formación intelectual y humanista y por su forma de gobernar el país", ha añadido López Guzmán.

La propuesta expositiva de la Universidad de Granada (UGR) presenta a una Isabel de Portugal que impulsó esta institución académica, batalló para conservar tradiciones culturales, introdujo tendencias arquitectónicas y dejó un legado no siempre reconocido.

"Isabel y Carlos vienen a Granada a conocer el lugar que han heredado y a visitar la tumba de sus abuelos, los Reyes Católicos, y cuando ella se queda embarazada, se traslada al monasterio de San Jerónimo mientras su marido se queda en la Alhambra", ha recordado López Guzmán.

Ese embarazo para gestar a Felipe II la acercó a María Manrique, la viuda del Gran Capitán, otra protagonista femenina de una época en la que la Catedral granadina iba a ser el panteón familiar y se proyectó la Universidad de Granada.

"Ella, que conocía Italia, que había viajado, fue la encargada de introducir el Renacimiento en Granada y en España para abandonar el Gótico. Isabel de Portugal también se encargó de escribir al que era arzobispo de Granada para que no prohibiera las zambras moriscas de barrios como el Albaicín, negoció ciertas libertades culturales que intentó eliminar la iglesia, y cuidó de Granada, ciudad a la que sabía que volvería, aunque fuera ya muerta", ha recalcado el investigador.

La muestra recuerda que Isabel de Portugal ordenó arreglos en la Alhambra y se encargó de que los hicieran maestros moriscos. También ella proyectó Plaza Nueva o Bibrambla e impulsó una cátedra de Filología para la Universidad de Granada.

La exposición acerca algunos hitos históricos de aquellos meses como la fundación de los Estudios Generales de Granada mediante la Real Cédula firmada el 7 de diciembre de 1526, origen de la actual Universidad de Granada.

La muestra se divide en cinco secciones que permiten recorrer las transformaciones urbanas de Granada, el legado artístico del paso de los emperadores por una ciudad que iba a acoger el panteón que al final fructificó en El Escorial o la dimensión transatlántica de la monarquía hispánica durante las primeras décadas del siglo XVI.

La exposición se complementa con otras muestras en la Alhambra para reflejar cómo se habitó el monumento y conocer el impacto de aquel viaje a Granada de Isabel de Portugal y Carlos V. EFE

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