Trabajo refuerza la protección de los trabajadores expuestos al amianto y el plomo

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Madrid, 20 oct (EFE).- El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha reforzado la protección de los trabajadores expuestos al amianto, el plomo y los diisocianatos con una serie de medidas que incluyen la actualización de los valores máximos permitidos.

Según ha explicado Trabajo en un comunicado, el Consejo de Ministros ha acordado este martes la actualización de la normativa de prevención de riesgos laborales con la aprobación de dos reales decretos, uno para el amianto y otro para el plomo y los diisocianatos.

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Los cambios en la normativa del amianto, con los que se avanza hacia su completa eliminación en la Unión Europea, fijan el límite ambiental de exposición diaria en 0,01 fibras por centímetro cúbico, medido con una nueva metodología de microscopía electrónica.

Además, se refuerzan los equipos de protección individual de las vías respiratorias, se actualiza la regulación de los planes de trabajo y se establece que los trabajadores expuestos deberán disponer al menos de diez minutos antes de cada comida y otros diez al terminar su jornada para su aseo personal.

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En virtud de esta norma, los trabajos se deberán comunicar a la autoridad laboral con una antelación mínima de siete días y se refuerzan la formación de los trabajadores que puedan estar expuestos a fibras de amianto y las obligaciones de registro y conservación de documentación, entre otras medidas.

Por lo que respecta al plomo y sus compuestos inorgánicos, el valor límite ambiental de exposición profesional queda fijado en 0,03 mg/m³, con un valor límite biológico vinculante de 15 μg Pb/100 ml. En el caso de los diisocianatos, el límite queda en 6 μg NCO/m³.

Trabajo aclara en el comunicado que la normativa pretende adaptar la protección de la salud a los nuevos conocimientos de los efectos adversos del plomo y sus compuestos, que afectan a la fertilidad y el desarrollo de la descendencia, y de los diisocianatos, con impacto respiratorio y cutáneo.

Entre las actividades expuestas al plomo figuran la fabricación y reciclaje de baterías, la metalurgia, la fundición, la minería o la rehabilitación y demolición de edificios, mientras que los diisocianatos pueden existir en la industria química, de fabricación de poliuretanos, adhesivos y sellantes o la fabricación de muebles y colchones, entre otros. EFE

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