Del trono de LeBron al reino de Doncic: los Lakers se adentran en su temporada más atípica

Guardar

Mikaela Viqueira

Los Ángeles (EE.UU.), 16 oct (EFE).- La salida de LeBron James, el ascenso de Luka Doncic y la irrupción de nuevos dueños: Los Angeles Lakers afronta una de las temporadas más extrañas de su historia con la misión de reinventar al equipo más glamuroso de la NBA en el camino hacia el codiciado anillo.

PUBLICIDAD

La nueva era del equipo angelino estará marcada por la estrella eslovena, principal referente que afronta el reto de mantener las aspiraciones altas de una franquicia que ya no cuenta con 'King James', el monarca que hasta ahora había sostenido el proyecto.

Tras ocho temporadas y un anillo de campeón en 2020, la estrella veterana del baloncesto decidió poner punto final a su andadura por el conjunto angelino para fichar por los Philadelphia 76ers con un contrato de dos años, después de decidir que continuaría su carrera en otro equipo a sus 41 años.

PUBLICIDAD

La marcha de James abrió paso a una reorganización de la plantilla que dio prioridad a la renovación de contrato del estadounidense Austin Reaves, una de las piezas clave del equipo, por cuatro temporadas y 185 millones de dólares.

El escolta, que fichó por los Lakers en 2021, promedió 23,3 puntos, 5 asistencias y 4,7 rebotes por partido en la temporada pasada, cifras que respaldan su papel fundamental en el equipo junto a Doncic, quien registró 33,5 puntos, 7,7 rebotes y 8,3 asistencias por encuentro.

Junto a James conformaba el trío ofensivo más reconocible de los Lakers y su combinación, una mezcla de experiencia, talento y proyección comercial, constituía uno de los principales atractivos de la franquicia.

A las bajas notables del equipo se sumaron la del pívot Deandre Ayton, traspasado a Washington Wizards, y el japonés Rui Hachimura, quien también abandonó sus filas para apostar por Los Angeles Clippers por dos temporadas y 28 millones de dólares después de tres años y medio con la camiseta dorada y púrpura.

La salida de varios titulares y jugadores habituales de la rotación obligó a un refuerzo urgente de jugadores para mantener el nivel competitivo del equipo en la NBA.

Con ese propósito aterrizaron el pívot Walker Kessler, procedente de Utah Jazz mediante un acuerdo de traspaso, así como Collin Sexton, que viene de jugar la temporada pasada entre Chicago Bulls y Charlotte Hornets; o Quentin Grimes, quien se espera que complete el cuadro titular del equipo dirigido por JJ Redick.

Si bien la temporada arranca con en pleno periodo de adaptación a una nueva era, los Lakers no solo debutan con los rostros nuevos en la pista, sino también entre los miembros de una cúpula directiva renovada, encabezada por el empresario estadounidense Joshua Kushner y el antiguo director de The Walt Disney Company Bob Iger.

Apenas un año duró el mandato de Mark Walter, propietario de Los Angeles Dodgers, al frente de la propiedad mayoritaria de los Lakers, tras cerrar en 2025 un histórico acuerdo con la familia Buss con el que concluyeron más de cuatro décadas de hegemonía sobre el equipo.

Ante Kushner e Iger, el reto de mantener a los Lakers entre los aspirantes al título y preservar el valor deportivo y comercial de uno de los equipos más reconocidos de la NBA, tradicionalmente vinculado a las grandes estrellas del baloncesto y valorado en 12.500 millones de dólares.

El cierre de la temporada pasada dejó con un sabor amargo a los angelinos, que pese a que Doncic había firmado una de sus mejores desempeños individuales, sufrió una lesión muscular en la recta final de la competición que lo apartó de las canchas justo antes del arranque de los 'playoff'. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD