Confederación del Tajo cerró año hidrológico marcado por fenómenos meteorológicos extremos

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Toledo, 13 oct (EFE).- La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha cerrado el año hidrológico 2025-2026, que ha estado marcado por los "fenómenos meteorológicos extremos" provocados por el cambio climático.

Así lo ha expresado la Confederación en una nota de prensa en la que ha hecho balance de este año, que cierra con los embalses al 54 por ciento de su capacidad, después de un verano de escasas precipitaciones, almacenando 5.989,06 hectómetros cúbicos (hm³).

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La CHT ha destacado que las precipitaciones del año se han concentrado entre los meses de enero y de febrero, lo que provocó que los embalses llegaran a un 83% de su capacidad durante los dos primeros meses del presente año.

En concreto, la cadena de borrascas consecutivas registradas en enero y febrero aumentó el volumen de agua embalsada en la cuenca del 62% al 83%, hasta llegar a los 9.178,59 hm³.

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Con todo, la cuenca del Tajo ha presentado, en términos generales, un estado de normalidad respecto a la escasez y una ausencia prolongada de sequía.

La CHT ha recordado que durante esos dos meses de abundantes precipitaciones se emitieron más de 2.000 avisos hidrológicos y se tuvo que proceder a la laminación de los embalses de la cuenca, mientras que, por segundo año consecutivo, desde 1997, se abrió el trasvase Entrepeñas-Buendía en lámina libre con unos 12m³/s iniciales, hasta un máximo de 40m³/s.

La lluvia acumulada registrada desde el inicio del año hidrológico es 593,5 litros/m2 y coincide con el percentil 67, lo que significa que en el 33 % de los años hidrológicos de la serie histórica de referencia (1980-2026) ha superado esta cantidad de lluvia.

En el ámbito de toda la cuenca, el volumen total de precipitación alcanzó los 33.103,6 hm3, una cifra inferior a los 36.200,4 hm3 registrados en el anterior año.

Aunque ha habido normalidad respecto a la escasez, las altas temperaturas y demandas de agua durante la época estival han provocado la activación del estado de prealerta por escasez en el abastecimiento de Cáceres desde julio y en los abastecimientos del Sorbe, Béjar y Santa Lucía desde septiembre.

En cuanto a los indicadores de sequía, el año hidrológico cierra con ausencia prolongada de sequía, aunque en el sistema Bajo Tajo se activó en el mes de septiembre el estado de sequía prolongada por las escasas precipitaciones registradas y posteriormente en Tiétar, Tajo Izquierda y Henares.

Respecto a las precipitaciones en forma de nieve, la mayoría tuvieron lugar en el mes de febrero, alcanzándose, puntualmente, un volumen de agua en forma de nieve estimado en 75 hm³

Esta cifra duplicó el máximo de la media histórica de los últimos 10 años y se situó 15hm³ por encima del máximo registrado en el pasado año hidrológico. EFE

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