Verstappen brilla en la noche de Singapur y Antonelli ya roza el título

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Adrián R. Huber

Madrid, 11 oct (EFE).- El cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull) ganó este domingo el Gran Premio de Singapur, el decimoséptimo del Mundial de Fórmula Uno, en el circuito urbano de Marina Bay. En el que, al acabar tercero, el italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) reforzó aún más el liderato; y ya roza un título que podría festejar dentro de dos semanas en Austin (EEUU).

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Verstappen, de 29 años, elevó a 73 su propia tercera marca histórica de triunfos en la F1 al lograr, coincidiendo con su Gran Premio número 250 en la categoría reina, su primera victoria en la carrera nocturna de Singapur. La segunda (seguida) de la temporada, que logró por delante del monegasco Charles Leclerc (Ferrari) y de Antonelli; que se proclamará campeón de forma matemática si gana dentro de dos domingos el Gran Premio de Estados Unidos y su compañero, el inglés George Russell, no mejora un noveno puesto en Austin (Texas).

El astro neerlandés, que ya se había exhibido el domingo pasado en Sepang (Malasia), sede del aplazado Gran Premio de Baréin, completó, con un Red Bull mejorado, otro fin de semana de ensueño en el que también había ganado, desde la 'pole', el sábado, en la asimismo muy calurosa y más húmeda Marina Bay, la última de las seis pruebas sprint programadas este año.

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'Mad Max' brilló en la noche singapurense. En una prueba en la que Russell -cuya penalización, por cambiar componentes de la unidad de potencia, se conocía desde principios de semana- acabó noveno y tras la cual el inglés se encuentra a 102 puntos de los 340 con los que encabeza el certamen Antonelli. Un piloto que, con 20 años, se convertirá en el más joven de todos los tiempos y en el tercer italiano de la historia -73 cursos después de que lo hiciese por última vez Alberto Ascari- en ganar el Mundial de Fórmula Uno.

Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) acabaron decimocuarto y decimosexto, respectivamente, una carrera que los McLaren del inglés Lando Norris -último campeón del mundo- y el australiano Oscar Piastri concluyeron cuarto y quinto, respectivamente, por delante del otro Ferrari, el del séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton.

El mexicano Sergio Pérez (Cadillac) se clasificó decimoséptimo; y el argentino Franco Colapinto (Alpine) abandonó a mitad de recorrido.

Verstappen ya había firmado un fin de semana impecable, anotándose la última de las seis pruebas cortas del año; horas antes de fimar la ‘pole’ para la carrera de este domingo. La única que quería ganar, realmente, según declaró nada más bajarse del coche tras ganar el sprint.

Tras firmar su quincuagésima ‘pole’ en la F1, el astro neerlandés arrancaba por delante de los Ferrari de Leclerc y Hamilton; con Kimi cuarto en parrilla. Russell, penalizado, salió finalmente decimonoveno, ya que desde el ‘pit lane’ lo hicieron, por ese orden, los Aston Martin del doble campeón mundial asturiano y del canadiense Lance Stroll; y el francés Isack Hadjar (Red Bull), que, tras quedar eliminado -sin tiempo- en la Q1, acabó protagonizando la remontada del día. De doce puestos, para acabar décimo.

Sainz afrontó la carrera desde la decimotercera plaza, por delante del brasileño Gabriel Bortoleto y de Colapinto, que arrancó el 15, dos puestos por delante de ‘Checo’, ganador en esta pista hace cuatro años.

Los McLaren, que se habían tocado en la última vuelta de la prueba corta, salían desde la tercera fila, con Norris, último campeón -y responsable del citado incidente-, por delante de Piastri.

De entre los ocho primeros todos comenzaron el neumático blando salvo Sir Lewis y el francés Pierre Gasly (Alpine) -séptimo en parrilla y undécimo en meta-; el mismo compuesto que eligieron los españoles y el mexicano. Colapinto arrancó con el medio; en una pista en la que es muy difícil adelantar y en la que la salida iba a ser de vital importancia.

El súper-depredador deportivo neerlandés no iba dejó escapar su oportunidad. Aguantó el ataque, antes de la primera curva, de Leclerc. Y a partir de ahí, no tuvo mayores problemas para seguir sacando brillo a su ya de por sí muy sobresaliente palmarés.

En unos primeros compases en los que los primeros seis puestos permanecieron inalterables, Sainz ganó tres de golpe, para colocarse décimo, en zona de puntos. Antes de que, al parecer con problemas de batería, los dos Haas del francés Esteban Ocon y del inglés Oliver Bearman lo adelantaran en la sexta de las 62 vueltas que se dieron este domingo a la pista singapurense

En la octava se rompió la caja de cambios del Audi de Bortoleto, que se quedó parado; y se decretó coche de seguridad virtual (VSC), sin que nadie se arriesgase a jugar a la ruleta con una entrada en garajes. Y cinco más adelante, Russell, con un Mercedes que también festejará en breve otro título de constructores, rebasaba a Carlos y apuntaba a los Haas.

Por delante, pasado el primer cuarto del recorrido, Verstappen comenzaba a tirar y abría hueco respecto a Leclerc; con Hamilton frenando indirectamente al resto y generando el ‘trenecito’ entre los otros tres aspirantes al tercer peldaño del cajón. Antes de ser el primero en parar, para instalar blandos, en la 19; sin tardar en regresar, tras pasar al neozelandés Liam Lawson (RB) -que conservaría la séptima plaza hasta el final-, al grupo de los seis primeros.

Antonelli lo hizo en la 24, una antes que Leclerc. Verstappen paró en la 33, al igual que Norris; y Piastri entró a garajes -para poner el medio, al igual que los anteriores- un giro más tarde. Para confirmarse, tras la re-ordenación, que los primeros seis puestos en parrilla seguían inalterados.

Carlos, ganador en Marina Bay hace tres temporadas, también había puesto los medios -con los que ya llevaba nueve vueltas ‘Checo’- en la 33.

En la 39 se 'fundió' el Aston de Stroll, que protagonizó su quinto abandono consecutivo. El ‘virtual’ que se decretó sirvió para que parase Russell y que lo hicieran, por segunda vez, Antonelli y a Leclerc. El coche de seguridad virtual llegó en el peor momento posible para Alonso -que festejó dos de sus 32 victorias en la F1 en Singapur- que había hecho el cambio de ruedas un giro antes,

Leclerc recuperó el segundo puesto que le había arrebatado Hamilton en la 45, aunque a Kimi le costaba algo más reconquistar el cuarto de Norris. Algo que consiguió de golpe y porrazo a ocho para meta.

Cuando Lando intentaba pasar a su espectacular y excéntrico compatriota, los dos se salieron de trazada y Antonelli, atento, se encontró con un tercer puesto inesperado para su jefe, Toto Wolff, según acabaría reconociendo el austriaco tras la carrera.

Sir Lewis, con las gomas desgastadas al haber decidido no parar durante el VSC, acabó superado por los dos McLaren y se tuvo que conformar con la sexta plaza. En una carrera que dejó claro que a Antonelli no se le escapará el titulo; y que, con un buen coche, Verstappen es, prácticamente, invencible. EFE

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