Absuelto el novio de la mujer muerta al caer de un coche tras ser declarado no culpable

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Sevilla, 6 oct (EFE).- El jurado popular que ha enjuiciado en la Audiencia de Sevilla al que fuera novio de Ana Buza, la joven de 19 años fallecida cuando circulaba junto a él por la autovía A-4 a la altura de Carmona en septiembre de 2019, ha considerado este martes al procesado, Rafael, de 32 años, no culpable de su muerte.

Este veredicto de no culpabilidad, leído a primera hora de esta tarde, ha motivado que la magistrada presidenta del Tribunal haya dictado en el acto ('in voce') sentencia absolutoria para el procesado, con todos los pronunciamientos a su favor, quien ha recibido la decisión del jurado visiblemente emocionado.

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El pronunciamiento absolutorio del jurado es coincidente con la posición alternativa que planteó la Fiscalía en sus conclusiones definitivas, en las que además de sostener que los hechos pudieron constituir un homicidio imprudente castigado con tres años de prisión, se centró en la ausencia de delito y, por tanto, la no culpabilidad.

Frente a lo mantenido por la Fiscalía y la defensa, la acusación particular que ha ejercido la familia de la víctima ha pedido a lo largo de todo el juicio 20 años de cárcel por asesinato, al entender que Ana Buza fue atropellada por su entonces pareja y que la chica no tuvo intenciones suicidas.

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Siete de los nueve miembros del jurado han determinado por mayoría que Rafael no es culpable del atropello intencionado de su pareja, mientras que la unanimidad de los componentes del tribunal popular tampoco cree que causara la muerte a la joven por circular a mayor velocidad de la permitida en la vía, unos 117 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80.

Según el veredicto, el cuerpo de Ana Buza salió despedido por una de las puertas traseras del coche en el que se desplazaba junto a su novio "por razones no determinadas, sin que conste si dependieron o no de la voluntad" de la chica.

Para motivar su pronunciamiento, el jurado ha tenido en cuenta, entre otros elementos, las inspecciones oculares, reactivos de ADN y pruebas con luz blanca que no hallaron sangre, pelo, piel ni restos biológicos en el vehículo, ni tampoco daños materiales compatibles con un atropello.

También se ha referido a testimonios de los agentes de la Guardia Civil e informes forenses, que determinaron durante la vista que las lesiones presentadas en la parte trasera de los muslos eran compatibles con un salto o caída voluntaria desde el vehículo en marcha e impacto contra una valla, lo que descartaba el atropello o el homicidio imprudente.

Una vez conocido este veredicto, el abogado de la defensa se ha mostrado satisfecho con la decisión, que llega siete años después de los hechos, mientras que la letrada de la acusación particular ha trasladado que estudiará la sentencia junto a la familia para determinar si procede o no recurrirla.

El juicio por la muerte de Ana Buza ha centrado sus sesiones en determinar si lo sucedido fue un posible crimen con motivación machista como sostiene la familia de la joven; un accidente con resultado de muerte, como ha mantenido la Fiscalía -aunque este viernes planteó otra alternativa-, o bien un suicidio como argumenta la defensa.

Aunque las diligencias iniciales catalogaron el hecho como un accidente de tráfico o una decisión voluntaria de la víctima, la persistencia de la familia permitió la reapertura de la causa para procesar a su entonces pareja, quien finalmente ha quedado absuelto. EFE

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