El anuncio del 29N deja cinco comisiones sin cerrar en el Senado y la de Ceuta sin nacer

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Madrid, 5 oct (EFE).- La convocatoria anticipada de elecciones para el 29 de noviembre termina con una legislatura en la que el PP ha utilizado su mayoría en el Senado para crear comisiones de investigación con las que poner el foco sobre los puntos débiles del Gobierno: de las siete creadas solo dos concluyeron sus trabajos, mientras una octava, sobre Ceuta, iba a nacer el próximo miércoles.

El PP se disponía a cargar las tintas en los meses que quedaran de legislatura en la crisis de Ceuta e iba a usar para ello la posibilidad de crear y manejar las comisiones de investigación en la Cámara que controla con mayoría absoluta.

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La convocatoria electoral se lo impedirá por un día, ya que está previsto que este martes queden disueltas las Cortes y se suspenda el pleno de esta semana.

El miércoles se iba a votar la creación de la investigación sobre la gestión del Gobierno antes, durante y después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio, tras haberse incluido ya en el orden del día.

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Durante la legislatura, la primera comisión de investigación fue sobre el caso Koldo, anunciada por el PP pocos días después de que a finales de febrero se conociesen las primeras imputaciones judiciales.

Esa comisión sobre el caso Koldo se aprobó por el pleno el 12 de marzo de 2024 por la mañana.

Y por la tarde de ese mismo día, 12 de marzo de 2024, fue la única vez en toda la legislatura que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió a un control del Senado.

Sánchez fue otra vez al Senado, pero no a un control, sino para comparecer en la comisión Koldo, precisamente.

Fue el 30 de octubre de 2025, como compareciente número 91 en esa comisión, que acabó teniendo 110 antes de su cierre el pasado julio.

La segunda comisión de investigación se centró en la gestión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que tras año y medio tuvo como último compareciente al presidente de esa institución, José Félix Tezanos, a quien se pidió luego el cese en el informe de conclusiones, aprobado por la mayoría del pleno.

Solo otra comisión también ha concluido sus trabajos y ha visto su informe final aprobado por el pleno: la que investigó el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025, que se cerró un año después con la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, y la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, como últimas comparecientes.

Otra comisión fue creada para investigar la gestión del Gobierno en la dana del 29 de octubre de 2024, con la que el PP contrarrestó las creadas sobre lo mismo en el Congreso de los Diputados y en Les Corts Valencianes, que, en cambio, ponían el foco de sus miras en las acciones y omisiones de la Generalitat.

Las tres comisiones restantes que dejan su trabajo a medio hacer fueron creadas este año: en enero una sobre la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI); en febrero otra sobre la red ferroviaria, a raíz del siniestro de Adamuz, y en abril otra sobre RTVE.

No solo mediante comisiones de investigación ha exhibido el PP su mayoría absoluta en la Cámara Alta durante la legislatura que ahora termina, ya que también lo ha intentado mediante iniciativas legislativas.

Casi medio centenar de proposiciones de ley que plasmaban el programa político del PP han salido del Senado rumbo al Congreso, pero allí la Mesa de la Cámara Baja, controlada por PSOE y Sumar, ha usado la técnica de prorrogar semana a semana los plazos de enmiendas para que ninguna llegara a votarse en el Hemiciclo.

Ese método ha sido denunciado por el PP ante el Tribunal Constitucional (TC) mediante un conflicto de atribuciones entre órganos constitucionales, una vía que apenas se había empleado desde que se implantara en 1985 -solo en cinco ocasiones en cuatro décadas- y que ha sido recurrente en estos tres años.

Diecisiete conflictos de atribuciones ha aprobado el Senado desde 2023, nueve contra el Gobierno y ocho contra el Congreso, a los que se suma uno del Ejecutivo contra la Cámara Alta.

Esas 18 tareas le quedan pendientes al TC una vez acabada esta legislatura.

Tendrá que resolver cuestiones como el bloqueo en la Mesa del Congreso a las proposiciones de ley del Senado; la obligatoriedad del presidente del Gobierno y los ministros de acudir a la Cámara Alta, o cuánto de preceptiva es la presentación de presupuestos generales del Estado.

También el TC ha de decidir si cabe un veto presupuestario a una proposición de ley cuando las enmiendas con incremento de gasto ya han sido aprobadas por un pleno.

Sobre esta cuestión, los vetos presupuestarios, han versado la mayoría de conflictos de atribuciones.

Y dos más han estado a punto de nacer con ese mismo motivo, ya que en el pleno de este miércoles se iban a aprobar otros dos conflictos, que hubieran alcanzado la veintena de pendientes en el TC.

Eran conflictos referidos a la reforma de las leyes sobre dependencia y discapacidad ya han quedado en el tintero por el adelanto electoral. EFE

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