Miles de personas reclaman en Murcia el fin de los desahucios y expropiar a fondos buitre

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Murcia, 4 oct (EFE).- Miles de personas, de 25.000 a 30.000 según la organización y unos 4.500 para la Delegación del Gobierno, se han manifestado este domingo por el centro de Murcia contra los desahucios y por contratos de alquiler indefinidos con bajada de las rentas, la expropiación de viviendas a especuladores y más vivienda pública, "popular y democrática".

Así lo demandaban en el manifiesto leído por los convocantes Plataforma de Afectados por las Hipotecas y Sindicato de Vivienda al final de la marcha más multitudinaria hasta la fecha por esta crisis social al calor del desahucio de una octogenaria en Madrid y la acampada de la Puerta del Sol de la capital de España, a la que se animó: "Sol, aguanta, Murcia se levanta".

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La gente llevaba de la plaza de la Cruz Roja a la sede de la presidencia del Gobierno murciano pequeñas pancartas caseras con lemas como "Donde esté un cuchillo, que se quite un gran tenedor", portada por una embarazada; "Mi cuarto no es negocio", de una niña, o "All caseros are bastards", de una estudiante.

Entre la dirigencia del PSOE, IU-V, Sumar, Recortes Cero y Amnistía Internacional se leía "Mari Carmen no está sola, ningún desahucio sin respuesta", "La vivienda nos cuesta la vida", ambas de CCOO, "Tu renta, mi miseria", "Que arda el gran tenedor", "Queremos derechos, no beneficios" y "Boicot a Airbnb y Booking".

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"Hoy duermo en una caja, me quieren desahuciar", "Los fondos buitre gobiernan el Congreso", "Haría falta ya una huelga general", "Derecho a techo", "Poco okupamos para lo que pagamos", "Los inversores son los invasores", se leía cerca de la cabecera por la zona donde marchaba el líder de Celtas Cortos, Jesús Cifuentes, tras la pancarta de apertura: "Hacia la huelga general, contra el rentismo".

Al final se llamó a continuar la lucha este lunes en la Ciudad de la Justicia para presionar al juzgado que no suspende el desahucio previsto este martes 13 de una nonagenaria con alzhéimer y sin movilidad por un ictus, que avaló una hipoteca a un hijo que por quebranto económico no pudo pagarla a Caixabank, que vendió la casa al fondo buitre Coral Homes.

"Es bárbaro cómo se permiten jugar con nuestras vidas. Esto solo aumenta nuestra indignación. Ya no más impotencia desde casa, estamos demostrando que organizadas, juntas, hacemos palanca. El rentismo es propietario de los sillones del Congreso. Sus cómplices no quieren ceder ni un milímetro", señalaban.

"Nosotres, como clase trabajadora, tampoco lo haremos. Somos la mayoría social, vamos a ir a la huelga general y a parar el país hasta que nuestras exigencias sean ley", concluían. EFE

(foto) (vídeo)

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