Garamendi, líder sin fisuras de un empresariado que clama contra el Gobierno

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Madrid, 1 oct (EFE).- Antonio Garamendi ha cumplido este jueves con su objetivo de seguir liderando la patronal CEOE al menos hasta 2030 en un tercer mandato para el que ha obtenido un respaldo sin fisuras de los empresarios, tras hacer suyo el malestar por el "deterioro institucional" del que culpan al Gobierno de coalición.

Garamendi (1958, Getxo, Bizkaia) llegó a la presidencia de la CEOE en 2018 tras una primera derrota cuatro años antes frente a Juan Rosell, del que tomó finalmente el relevo para liderar a los empresarios poco antes de que Pedro Sánchez formara Gobierno junto a Podemos, lo que llevó a Yolanda Díaz a ser nueva ministra de Trabajo.

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En esta ocasión, como ocurrió en su primer mandato, el líder de los empresarios ha sido elegido por aclamación, sin necesidad de votación al no haberse presentado ningún otro candidato, después de que en el segundo se enfrentara a la empresaria Virginia Guinda ganando con el 87 % de los votos.

Garamendi, que antes había liderado Cepyme, ha defendido desde su comienzo que la CEOE trabajaría con "independencia, sentido de Estado y lealtad institucional" y en defensa de los valores de la Constitución.

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Unas palabras que ha repetido en el discurso tras su reelección.

"Hemos vivido los 50 mejores años de nuestra historia", ha asegurado el líder de los empresarios, "con una Carta Magna que garantizó derechos y libertades, la diversidad, la pluralidad y la paz".

Pero, en ese marco, en estos ochos años la relación con el Gobierno ha variado bastante.

Y así, después de una etapa marcada inicialmente por el acercamiento con el Ministerio de Trabajo, con el que logró cerrar decenas de acuerdos e incluso consensuar una reforma laboral en 2021, la relación se ha ido enfriando.

En concreto, ha habido duros cruces de acusaciones con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a la que acusa de practicar el "monólogo social" mientras que ella le afeó no suscribir la subida del SMI ganando como presidente de la CEOE 23 veces más.

En el plano interno, Garamendi inicia una etapa que le llevará a estar 12 años al frente de los empresarios, que se anticipa estable y con cierre de filas tras haber superado hace más de un año la crisis abierta en Cepyme.

Además, podría no ser el último mandato para Garamendi, ya que el comité ejecutivo suprimió en 2023 la limitación a dos mandatos consecutivos de cuatro años para el presidente de la patronal, una norma que implantó su predecesor, Juan Rosell.

Amante de la música y el mar, el vasco no rehuye temas ni cuestiones de actualidad con un estilo cercano que, en alguna ocasión, le ha traído algún quebradero de cabeza.

Mantiene una buena relación con los líderes sindicales, Pepe Álvarez y Unai Sordo, con los que tendrá que afrontar inmediatamente uno de los primeros retos de este nuevo mandato: la renovación del AENC, el acuerdo que sirve de referencia para la negociación de los convenios sectoriales y empresariales.

Aunque no le falta voluntad de diálogo, no será fácil lograr un acuerdo con unos sindicatos que principalmente reclaman un alza salarial importante en un contexto de elevada inflación.

Garamendi, por su parte, ya ha avanzado que pondrá sobre la mesa el incremento de costes que sufren los empresarios y el problema del absentismo, con propuestas como la supresión en los convenios de los complementos de salarios que pagan las empresas los primeros días de baja.

Amante de la buena gastronomía, como buen vasco, también ha usado ese símil para hablar del exceso de fiscalidad que viven las empresas, asegurando que "no le gustan los callos a la madrileña, pero los impuestos a la madrileña sí". EFE

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