Cerca de un centenar de menores migrantes se concentra en el Trampolín para reclamar su entrada en centros de acogida

Imagen CB3WIAUYXNFH7CDLDVXU7UOVUQ
Guardar

Cerca de un centenar de menores no acompañados marroquíes se han concentrado este miércoles en la playa del Trampolín de Ceuta para reclamar su traslado a centros de acogida y dejar de vivir a la intemperie, coincidiendo con el descenso de las temperaturas y la llegada de las primeras lluvias.

La concentración ha comenzado alrededor de las 10.15 horas junto a las escolleras, donde los adolescentes han mostrado pancartas con mensajes como "Solo queremos una cosa. Que España proteja a los menores" o "Queremos entrar en la organización benéfica de menores".

PUBLICIDAD

Durante la protesta, los jóvenes han coreado "¡Queremos centro de menores!" mientras reclamaban una solución que les permita abandonar las chabolas en las que permanecen desde la entrada masiva registrada a finales de julio.

Han transcurrido dos meses desde la llegada de más de 80.000 personas a Ceuta en apenas 48 horas y una parte de quienes no regresaron a Marruecos continúa en situación de calle. Según las estimaciones realizadas a partir del reparto de alimentos de las organizaciones que trabajan en la zona, más de 3.500 personas permanecen actualmente en el asentamiento del Trampolín.

PUBLICIDAD

A esta cifra se suman los migrantes que se encuentran alojados en viviendas ocupadas de forma irregular, los denominados pisos patera, así como quienes permanecen ocultos en zonas de monte de la ciudad.

VALLADO EN BENÍTEZ

Mientras los menores se concentraban en el Trampolín, al otro lado de la planta desalinizadora se desarrollaban los trabajos para cerrar mediante un vallado el extremo de la playa de Benítez que hasta este martes estaba ocupado por otro asentamiento.

Los migrantes que permanecían en Benítez fueron trasladados el martes en autobuses bajo custodia policial hasta el Tarajal. El dispositivo tenía previsto llevarlos al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) para su filiación y posterior traslado al recurso de acogida habilitado en Loma Colmenar.

Sin embargo, la mayoría de los ocupantes de este asentamiento optó finalmente por regresar voluntariamente a Marruecos antes de ser registrados, ante las escasas posibilidades que, según se les había explicado, tenían de obtener protección internacional cuando sus solicitudes se fundamentasen exclusivamente en motivos económicos o laborales.

El vallado de Benítez ha sido acordado por las administraciones estatal y autonómica con el objetivo de impedir que la zona vuelva a ser ocupada por asentamientos.

Por el momento, no se ha concretado cuándo ni mediante qué procedimiento se actuará en el Trampolín, donde el número de personas que permanecen en el asentamiento es muy superior al registrado en Benítez y se sitúa en torno a los 3.500, según las estimaciones disponibles.

Las administraciones trabajan mientras tanto en la ampliación de los recursos de acogida. El Gobierno central ultima la puesta en funcionamiento del dispositivo de Caballería, destinado a mujeres, y el coordinador del Mando Único y ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, anunció este martes que el Consejo de Ministros ha autorizado también el uso de un espacio situado junto al centro penitenciario de Fuerte Mendizábal.

En el caso de los menores, la Ciudad continúa buscando nuevos espacios para ampliar su capacidad de acogida. Fuentes consultadas apuntan a que algunos adolescentes y niños estarían siendo ubicados en el campamento de Loma Colmenar destinado inicialmente a adultos, aunque esta circunstancia no ha sido confirmada oficialmente por el Gobierno autonómico.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD