Los testigos aseguran que la protesta de Greenpeace no provocó daños: No fueron violentos

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València, 23 sep (EFE).- Tanto los agentes de la Guardia Civil como los representantes de la compañía Marítima del Mediterráneo y de la Planta de Regasificación de Sagunto han coincidido en que la protesta llevada a cabo por once activistas de Grenpeace en Sagunto (Valencia) en 2021, que están siendo juzgados este miércoles en València, no provocó daños y que la actitud fue "pasiva y no violenta".

En el juicio, que ha comenzado sobre las 10:20 horas en la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de València número 8 y que ha contado con numerosos asistentes de Greenpeace y relatores especiales de la ONU, han testificado por el momento una decena de testigos y continúa la tarde de este miércoles con la declaración de los once acusados.

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Los hechos, por los que el Ministerio Fiscal les pide cinco años de cárcel, se remontan al 26 de octubre de 2021, cuando el barco Esperanza de Greenpeace entró en el puerto de Sagunto y bloqueó la entrada del buque Merchant, procedente de EE. UU. y cargado con 138.000 metros cúbicos de gas licuado, junto a cuatro lanchas neumáticas semirrígidas que pintaron la frase "NO + GAS" en el lateral del casco.

Además, un escalador se encaramó al ancla del barco para ejercer resistencia, una protesta que provocó que el gasero Merchant, que tenía prevista su entrada y atraque a las 12 horas, accediese finalmente pasadas las 23:30 horas.

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Como consecuencia de estos hechos, la compañía Marítima del Mediterráneo S.A.U. reclama el pago de los gastos ocasionados por los remolcadores, los prácticos y los amarradores, tasados en la cantidad de 39.542,27 euros.

Durante el juicio, el representante de la compañía ha asegurado que el armador "no ha querido reclamar las horas de retraso ni los gastos de alquiler del barco Merchant", sino solo la pérdida provocada por no poder atracar la embarcación tal y como estaba previsto.

Por su parte, el apoderado de Saggas, la empresa encargada de la gestión de la Planta de Regasificación de Sagunto, ha declarado que este retraso en la descarga de un cargamento de gas pudo suponer un riesgo.

Preguntado por las defensas si la acción de Greenpeace provocó un daño real o un verdadero peligro para el tráfico marítimo, el testigo ha argumentado que no se materializó ningún daño "porque los profesionales, como los prácticos y la tripulación del barco, lo evitaron", pero ha argumentado que sí que había "un incremento del riesgo".

Según los seis agentes de la Guardia Civil que acudieron al puerto de Sagunto para detener la protesta, cuatro lanchas neumáticas descendieron del barco Esperanza y comenzaron a realizar "una maniobra de distracción" con el objetivo de entorpecer la entrada del gasero.

El jefe de Información del Instituto Armado, e instructor de los atestados, ha descrito que las pequeñas embarcaciones zigzaguearon, consiguieron acercarse al Merchant y pintar el costado del barco, mientras que el Esperanza entró sin autorización y se situó en la dársena 2, bloqueando el espacio destinado al gasero para realizar la descarga del gas, por lo que el barco estadounidense se vio obligado a abortar el atraco.

Los agentes han coincidido en que, aunque la actividad era "frenética y temeraria", la protesta era "totalmente pacífica" y la actitud de los activistas era "pasiva y no violenta", a pesar de que los encausados "no colaboraron ni atendieron en ningún momento los requerimientos hechos tanto en inglés como en español". EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)

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