La asamblea valida la ampliación del crédito del Espai Barça y una emisión de bonos

Guardar

Barcelona, 19 sep (EFE).- Los socios compromisarios del FC Barcelona han validado una ampliación de 300 millones de euros del crédito para finalizar las obras del Spotify Camp Nou y sus alrededores, así como la emisión de bonos garantizados con derechos audiovisuales adicionales por valor de 210 millones de euros para obtener liquidez.

En total, 562 representantes de los socios, sobre un cuórum de 633 acreditados, votaron a favor, 45 en contra y 12 lo hicieron en blanco para autorizar la inyección de 300 millones de euros para finalizar las obras del estadio, que se suma a los 1.485 millones ya acordados en la primera fase de financiación.

PUBLICIDAD

Por otra parte, la emisión de bonos, con la que el club pretende obtener flujo de caja para operar con normalidad a la espera que finalicen las obras del estadio en la temporada 2028-29, ha recibido 486 votos a favor, 55 en contra y 28 en blanco, sobre un total de 574 socios acreditados en el momento de la votación telemática.

El vicepresidente del área económica, Ferran Olivé, ha sido el encargado de defender ambas operaciones ante los socios compromisarios que han participado en la asamblea telemática.

PUBLICIDAD

El directivo ha relacionado directamente ambas operaciones financieras con el retraso de las obras del Espai Barça, el proyecto de remodelación del Spotify Camp Nou y sus alrededores.

"Tenemos que acabar el estadio sí o sí. Vamos tarde. Lo que les pedimos es la aprobación para incrementar el financiamiento del Espai Barça de unos 1.500 millones, incrementarlo en 300 millones, y por otra parte, para hacer frente a los pagos de tesorería que produce el retraso en la construcción del estadio, la emisión de estos bonos", ha comentado Olivé.

Según el vicepresidente, la desviación presupuestaria de las obras del recinto responde a factores externos, como el contexto geopolítico o la dificultad para encontrar mano de obra, entre otras cuestiones, así como a mejoras en el proyecto del estadio que inicialmente no estaban previstas.

En este sentido, ha mencionado la inflación global derivada de los conflictos como uno de los motivos de dicha desviación, haciendo especial mención al conflicto bélico en Ucrania, que provocó un incremento relevante del coste de los materiales de construcción.

A ello se sumaron las modificaciones del proyecto inicial de construcción del estadio, que provocaron un aumento del coste inicialmente previsto.

Entre estos cambios, destacan las 3.200 intervenciones realizadas en la segunda grada, una cifra muy superior a las 800 previstas inicialmente.

Este incremento adicional de la financiación para remodelar el estadio, con un tipo de interés fijo y una duración de 30 años, provocará un cambio temporal en las condiciones del crédito.

Hasta ahora, las garantías establecían que el club disponía de los primeros 100 millones de euros de facturación, mientras que los siguientes 100 se destinaban al pago de intereses y amortizaciones.

En los próximos dos años, se invertirá el orden: la primera parte de la recaudación por la explotación del estadio se destinará al pago de intereses y amortizaciones, mientras que el club dispondrá del resto.

Dicha ampliación del crédito no incluirá la construcción del nuevo Palau Blaugrana, algo que estaba previsto en el proyecto original del Espai Barça.

La junta directiva, según Olivé, está explorando otras fórmulas para construir un nuevo pabellón. En cualquier caso, el directivo ha puntualizado que la construcción del nuevo futuro recinto "no irá nunca a deuda del club" y que la junta "no pedirá una refinanciación" para su construcción.

El segundo de los movimientos financieros validados por los representantes de los socios ha sido la emisión de bonos garantizados por valor de 210 millones de euros, la mitad de los cuales ya se ejecutaron este verano y con los que la entidad pretende obtener liquidez.

"El retraso del estadio nos afecta el flujo de caja y el gobierno ordinario del club. Estos 200 millones de euros los necesitamos para el gobierno ordinario del club", ha defendido Olivé, quien ha recordado, asimismo, que "hay que seguir reforzando" el primer equipo de fútbol mientras el club no cuenta con el estadio funcionando a pleno rendimiento.

El plazo de devolución de estos bonos es de 10 años y la garantía se establece sobre la asignación de los ingresos televisivos de la entidad.

Asimismo, Olivé ha desvelado que actualmente el club cuenta con una deuda agregada, incluyendo la financiación del Espai Barça, de 2.680 millones de euros.

En este sentido, ha subrayado que la finalización de las obras del estadio y el crecimiento en el área de mercadotecnia permitirán incrementar los ingresos (1.450 millones con vistas al curso 2030-31) y, consecuentemente, el club podrá ir reduciendo paulatinamente la deuda.

Para defender ambas operaciones financieras, que han aprobado de forma mayoritaria los compromisarios, Olivé ha parafraseado una de las sentencias históricas de la leyenda del club Johan Cruyff.

"El dinero tiene que estar en el campo y para el campo", ha señalado el directivo, quien se ha mostrado convencido de que el Barça no deberá endeudarse más próximamente.EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD