EGO, los diseñadores emergentes pisan el acelerador buscando su espacio

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Madrid, 18 sep (EFE).- EGO, la pasarela que exhibe el diseño emergente en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, cierra este sábado una semana de moda con las propuestas de creadores que suben por primera vez a esta pasarela diseños confeccionados a partir de materiales reciclados, resinas e incluso cartílago de cerdo.

Apolineo Studio, Biyeyemete, Cotes, Isabel Is My Name, Karla Aguilar y Miss Take debutan en esta pasarela que tiene en esta edición vocación internacional con diseñadores originarios de Guinea, Argentina o Paraguay que pisan el acelerador para lograr el reconocimiento del sector y el Premio Pelonio New Talent.

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"El premio es un gran aliciente para participar", admite a EFE la barcelonesa Karla Aguilar, que presenta una colección experimental con máscaras realizadas con cartílago de cerdo y un vestido de gelatina con el mismo material.

Prendas urbanas con gabardinas globo y estampados creados con rayas de cochinilla comparten su "una manera de mostrar la vulnerabilidad del cuerpo cuando se trata de esconderlo porque no nos gusta", la prenda se convierte en armadura y refugio, y los volúmenes envolventes arropan y protegen.

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Hace cuatro años que la diseñadora chilena Isabel Peña puso en marcha Isabel is my name, la firma a la que se han incorporado Mauricio Quiñones de Argentina y Gustavo Denis-Hugo de Paraguay con la que ha presentado una confección con prendas en desuso a las que ha dado una segunda vida.

"Una camisa que le viene pequeña a mi marido ha terminado convertida en bolso", muestra; cuellos de blusas son ahora tocados; el mantel de la abuela, un tapete de ganchillo o el chal con el que cubría a su hijo aparecen transformados en la pasarela con una pátina de resinas y encolados para dar rigidez a sus formas.

Peña reflexiona sobre el valor de la prendas y su conservación afectiva. "No nos desprendemos de ellas porque transportan nuestros recuerdos, son un archivo de nuestra memoria".

Desde Lisboa ha llegado a EGO la firma Miss TakeTake, de Matilde Bliebernicht, aún con la sorpresa de haber sido invitada a desfilar con una propuesta ampliada de su final de máster en el IED de Madrid.

Con ella se dirige a una mujer contemporánea, que apuesta por el color, pero "sin códigos establecidos, con gusto por prendas desenfadadas, no busca la perfección", y así lo transmite con bajos y cinturillas deshilachados, piezas que contrastan con puntadas de tops definidas y más arquitectónicas.

Antonio Cotes (Lorca, Murcia) dejó los estudios de Ingeniero de Caminos cuando la moda se cruzó en su camino. Su primera colección sobre la pasarela tiene como referente las galería de curiosidades el XIX, fascinado por el poder que se le da a las piedras como símbolo de "protección, espiritualidad o poder".

Así cose con delicadeza piedras de todo tipo sobre organzas de seda o tules que desvelan desnudos delicados, que acompaña de camiseria plisada, vestidos de líneas rectas y pantalones pitillo.

 

El origen como punto de partida

Apolineo Studio y Biyeyemete han presentado dos colecciones que tienen como punto de partida sus orígenes familiares.

El diseñador gallego Javier Comesaña, creativo de Apolineo Studio, toma como referencia su vínculo con mar con 'Herdanza' ('Herencia'), una colección en la inspirada en su abuelo marinero, en el trabajo de las mariscadoras gallegas, unido al de su madre bailarina, una forma de "explorar la tensión entre precariedad y lujo".

Dos profesiones precarias rodeadas de un mundo de lujo -dice-, que el traslada a tonos neutros o a grises como las cazadoras de cálida lana que evocan los días lluviosos de Galicia, pero que traspasa también a vestidos de tul con cuerpo de ganchillo.

Una colección mixta en la que intercala textiles reciclados.

Detrás de Biyeyemete, Brandon Abeso, de Guinea Ecuatorial regresa a EGO con su propia firma tras haber participado en 2022 con otra línea. En la pasarela ha demostrado su evolución con 'Edjingete' (Dentro del amor), una colección con la que recorre la cultura de su país y su proceso de crecimiento y adaptación a España, donde llegó con cinco años.

Abeso fusiona en una costura emocional los estampados florales de los tejidos 'wax' de algodón procedentes de Guinea con el denim.

Los corazones y las flores trasladan a las prendas la idea del amor, mientras que los volúmenes adquieren un significado ligado a la protección familiar. Los turbantes son un guiño a la abuela del diseñador, Josefina con la que creció durante su infancia. EFE

(foto)

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