El 'volunturismo', viajes solidarios a países en desarrollo que desatan polémicas en redes

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Victoria Coronas

Málaga, 28 ago (EFE).- El 'volunturismo' es un modelo de turismo a países del sur global que incluye colaboraciones en proyectos solidarios y que con frecuencia suscita polémicas en redes sociales, por lo que los expertos recomiendan afrontar estas experiencias desde la "humildad" y la "escucha".

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Según el balance anual de la Plataforma del Voluntariado de España, las mujeres participan más que los hombres en labores solidarias en el país, aunque ellos eligen los voluntariados en el extranjero con más frecuencia.

Los países que mayor volumen de "turistas solidarios" acogen se distribuyen entre el continente africano, latinoamericano y asiático, y algunos ejemplos son Kenia, Zanzíbar, Colombia, Costa Rica, Indonesia o Tailandia.

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Quienes se oponen a esta forma de viajar argumentan que estas ayudas puntuales son fruto del postureo y "solo" sirven para "lavar conciencias", y alegan que este modelo de turismo crea dependencia y reduce el empleo de los locales de los países de destino, ha explicado a EFE el filósofo sobre cooperación y desarrollo Silvio Testa.

Entre las voces más críticas se repiten conceptos como el paternalismo occidental o el síndrome del salvador blanco, "la creencia de que uno lo sabe todo" y de que el estilo de vida propio de los países del norte global es superior por el lugar del que procede.

Testa, preguntado por cómo superar estos sesgos cuando el voluntario ya se encuentra en el destino, ha incidido en la importancia de "aterrizar con una gran humildad" y de empezar por "ver, callar y escuchar".

"Muchas veces llegamos con nuestra cámara, nuestra idea de lo bonito que vamos a hacer allí y las fotos que nos sacaremos con los niños. El voluntariado no es eso, en absoluto", ha asegurado en una entrevista con EFE.

El síndrome del salvador blanco es "decidir por los demás", ha apuntado Testa, por lo que "hay que desprenderse de la idea preconcebida de que uno va a ayudar y a salvar el mundo", porque, además, "el voluntario suele recibir más de lo que aporta".

Prefiere usar el verbo "colaborar" frente a "ayudar" y, en esa línea, el filósofo ha sostenido que la realidad para quienes van "pensando que lo saben todo" es "justamente la inversa" porque "te encuentras en un medio en el que no has vivido, donde no sabes nada y en el que cualquiera puede darte una lección sobre cómo hacer las cosas".

Testa ha achacado "la superficialidad" de algunas experiencias de voluntariado a las redes sociales: "Van, se hacen alguna foto, 'qué pena', y vuelven a la semana".

Para evitar estas situaciones, ha valorado la formación previa como un paso "indispensable", como también lo es ejecutar proyectos de voluntariado diseñados por personas sobre el terreno.

La "matriz" del 'volunturismo' está en quién lo organiza, según la coordinadora de Cooperación Internacional de la Universidad de Málaga, Isabel Martín, que ha señalado a EFE que es importante conocer a "la contraparte", es decir, saber quién gestiona los fondos, cómo se organizan las oportunidades en el destino y cómo se diagnostica qué hace falta.

"Es importante establecer contacto con oenegés locales en el terreno que trasladen cuáles son las necesidades de la comunidad y quieran o necesiten que la parte de aquí responda", ha continuado.

Martín ha señalado como algo "clave" que las organizaciones con las que se colabore tengan una estructura que no dependa de los voluntarios "que van y vienen": "Tienen que ser contrapartes que estén ya en funcionamiento, de manera que no dejen de funcionar cuando no haya voluntarios internacionales allí".

 "Una vez allí, lo que sí tendrían que hacer los voluntarios es recordar que no existen diferencias en cuanto a igualdad entre una persona de España y una de Honduras, por ejemplo", ha continuado, al preguntársele sobre cómo deben actuar quienes se desplazan hasta allí para colaborar.

Martín, que fue cooperante durante años en distintos países africanos, ha defendido que, para evitar crear dependencia, lo mejor es tratar de hacer estancias más prolongadas en el tiempo.

Ha incidido también en la "enorme tarea" de los voluntarios de "divulgar" que la realidad occidental "puede ser muy miserable a veces" y "desromantizar la versión idílica" que se tiene del norte global. EFE

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