Agregar Infobae enGoogle

Julio Peña dice que el teatro le ha formado como persona e invita a aprenderlo y ejercerlo

Guardar

Paloma Palomo

Mérida, 14 ago (EFE).- El actor donostiarra Julio Peña, quien da vida a Hipólito en la obra 'Fedra, en los infiernos' en el marco del Festival de Teatro de Mérida, sostiene en una entrevista a EFE que el teatro, más allá de la faceta cultural, le ha formado como "la persona que es ahora", por lo que recomienda aprenderlo y ejercerlo.

PUBLICIDAD

El teatro, “muy diferente” al cine o a la televisión, es "muy complejo". Para 'muestra un botón', el de ‘Fedra, en los infiernos’, de José María del Castillo, una obra "bastante dura” y que exige concentración, y más aún en el teatro romano emeritense.

Un trabajo, a su juicio, “muy delicado” que exige esfuerzo durante “mucho tiempo” para luego “comprimirlo” en la representación, una exigencia que también ha experimentado en el cine pero de forma "bastante diferente" en el cine.

PUBLICIDAD

Sostiene que el teatro, además de ser un trabajo que le apasiona, como el cine, le ha formado como persona, por lo que invita a emprenderlo a quienes creen tener esta vocación.

"Siempre hay un espacio” para quienes quieran dedicarse a la cultura, el teatro y el cine, ha aseverado, si bien ha advertido de que se trata de una profesión exigente. Además, "hay que buscar un hueco y meterse en la rueda” para luego ser constante.

“Me parece que si de verdad es tu pasión y es lo que quieres hacer, siempre hay alguna forma de hacerlo y de alcanzar tus metas”, ha alentado. La clave es, en su opinión, "meterle caña -aprender y trabajar duro- y no esperar a que se den las cosas”.

Ha hecho trabajos en cine como 'El cautivo' dando vida a Miguel de Cervantes y por el que fue candidato al premio Goya al actor revelación; musicales ('Mamma Mía' y 'Chicago', entre otros) y televisión ('Acacias 38' y 'Berlín y la dama del armiño'), Peña ha mantenido siempre su pasión por el teatro... de “toda la vida”.

La cercanía de las tablas con el público permite "reflejarnos" unos y otros y abordar cuestiones que "no quieres hablar con alguien o no te atreves a hacerlo”.

Permite, según ha explicado, entender que "uno no está solo" ante determinadas cuestiones que el teatro, así como el cine o la televisión, te pone delante de ti. "Me gusta mucho y creo que es una forma de unión a la hora -en el campo de la interpretación- de plasmarlas y darles vida”.

Peña da vida a Hipólito, el hijastro de Fedra del que ésta se enamora y que acabó condenando a ambos.

Hipólito, que despreció a Fedra, es un chaval muy enfocado en sus estudios, en la caza, en la guerra y en seguir los pasos de su padre, Teseo, rey de Atenas; un perfil que puede acercarse a un sector de la gente joven.

Peña ha defendido la necesidad de que en el teatro comercial se planteen problemas relacionados con la juventud, como sí se hace en el teatro independiente. Solo así, ha añadido, se podrá "atraer a la juventud al patio de butacas". EFE

pmp/as/mcm

(Foto) (Vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD