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Zaragoza se convierte en un punto de encuentro internacional ante el eclipse

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Zaragoza, 12 ago (EFE).- En Zaragoza estos días cuesta levantar la vista sin encontrarse con alguien que esté hablando del eclipse, mientras en la calle Alfonso I, en la plaza del Pilar y en los lugares más turísticos se mezclan acentos y nacionalidades, con visitantes que buscan un lugar desde el que contemplar el cielo.

La ciudad está más llena de lo habitual y en las oficinas de turismo no dejan de entrar y salir visitantes, muchos de ellos con gafas especiales para observar el fenómeno ya en la mano.

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Entre quienes todavía no tienen decidido el punto exacto están Zoila, llegada de Nicaragua, junto a su marido y su hijo. Lo que sí que han decidido es no perdérselo. Durante los últimos días han notado el aumento de visitantes y cuentan que, en el establecimiento donde suelen comprar pastas, se han encontrado con una gran cantidad de turistas orientales.

Algunos visitantes han convertido el fenómeno en un añadido inesperado a sus vacaciones. Un grupo de 16 holandeses ha llegado a Zaragoza para pasar uno días y aprovechará la ocasión para contemplar el eclipse.

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Al igual que una familia de Mánchester (Inglaterra), que descubrió durante su estancia vacacional en la ciudad que podrían ver el eclipse en su totalidad.

Para ellos, la coincidencia ha convertido el viaje en algo "muy especial" y aseguran que el ambiente que se respira estos días por las calles contribuye a la experiencia.

Rosa y Paz, dos zaragozanas jubiladas, todavía no tienen claro dónde colocarán sus sillas para mirar al cielo, pero sí saben que no quieren perderse el eclipse.

Cuentan que en un principio intentaron organizar una escapada a León, pero encontrar alojamiento se convirtió en una misión imposible, con habitaciones que oscilaban entre los 500 y 800 euros por una noche.

Para Guillermo, un zaragozano de 22 años, el plan es bastante más sencillo. Ha quedado con unos amigos y, cuando llegue el momento, buscarán alguna explanada cerca de casa desde la que puedan contemplar el eclipse.

Muy diferente es el caso de Alexandre, llegado desde Nancy (Francia) con un amigo después de conducir durante más de doce horas. Cuenta que han venido hasta Zaragoza exclusivamente por el eclipse y que tienen previsto desplazarse hasta Calatayud para observarlo antes de regresar a Francia mañana.

Así, entre quienes han cruzado media Europa para llegar hasta aquí y quienes simplemente bajarán a la calle con sus amigos, Zaragoza se ha convertido en un lugar de encuentro de nacionalidades mientras espera el eclipse. EFE

(foto)

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