Agregar Infobae enGoogle

Calma y fluidez en la frontera de Melilla, aún restringida a coches del Paso del Estrecho

Guardar

Melilla, 2 ago (EFE).- Casi 24 horas después de su reapertura tras día y medio de cierre por la crisis migratoria en Melilla, el paso fronterizo de Beni-Enzar continúa su actividad en una situación de tranquilidad y fluidez, en estos momentos limitada a los vehículos de la Operación Paso del Estrecho (OPE).

Fuentes policiales han confirmado a EFE que ha sido una noche tranquila en el perímetro fronterizo, lejos de lo que se vivió en las dos anteriores, con una importante presión migratoria que obligó a cerrar el paso fronterizo el viernes por la noche hasta que pudo ser reabierto este sábado por la mañana, 36 horas después.

PUBLICIDAD

Durante parte de la madrugada, además de los coches de la OPE, también han podido pasar a Marruecos vehículos de personas residentes en Melilla, cuando ya no quedaban en la cola viajeros magrebíes, aunque en torno a las seis de la mañana, con la llegada de un nuevo barco procedente de Málaga, se ha vuelto a restringir el paso únicamente al Paso del Estrecho.

De ese modo, se está dando prioridad a los 400 vehículos que han desembarcado en dirección a la frontera poco antes de amanecer, que de nuevo han llenado la explanada y parte de los carriles anejos al paso fronterizo donde se embolsan los coches de la OPE.

PUBLICIDAD

Los vehículos siguen pasando a la zona de seguridad de la frontera en tandas de diez en diez y solo hay dos carriles operativos, tal y como se determinó anoche a última hora, cuando fue necesario ralentizar el paso para garantizar la seguridad ante un pequeño intento de entrada de migrantes.

Según ha podido observar EFE, hay fluidez en el tránsito, ya que cada grupo de coches está tardando menos de diez minutos en pasar el control de seguridad.

La zona peatonal está totalmente expedita y por esta vía no hay restricciones, de modo que están pasando la frontera tanto viajeros de la Operación Paso del Estrecho como residentes en Melilla.

Ayat, una joven que ha llegado en el barco de Málaga y se ha desplazado a la frontera junto a su familia en taxi, ha explicado a EFE que han estado muy pendientes en los últimos días de las noticias sobre la situación de la frontera e incluso habían decidido cambiar el billete para llegar a África a través de otro puerto para no quedarse atrapados en Melilla.

“Nos dijeron que habían abierto la frontera por la mañana y que luego lo habían limitado por la noche por seguridad, algo totalmente lógico. Veníamos con bastante miedo por si nos quedábamos tirados, así que a ver si aprovechamos para poder pasar”, ha agregado mientras descargaba sus maletas.

Sin tiempo que perder, ha puesto rumbo al paso peatonal, con muchas ganas de pasar las vacaciones con su familia en Marruecos antes del nuevo curso, en el que empezará a estudiar Periodismo en la Universidad de Málaga.

Por poco no ha coincidido con un melillense que también pasaba la frontera a pie muy temprano y que, al ver las cámaras, ha admitido que era “una alegría” volver a ver normalidad en la zona tras dos días de “crisis humanitaria” por el bloqueo fronterizo. EFE

(Foto) (Vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD