GoogleAgregar Infobae en Google

Alegría y emoción entre los vecinos de la Sierra de San Vicente (Toledo) por el regreso

Guardar

Miriam Serradilla Martín

Castillo de Bayuela (Toledo), 28 jul (EFE).- Los municipios de la Sierra de San Vicente (Toledo) que fueron desalojados por el incendio que afecta a la zona centro del país van recuperando la normalidad después de que anoche se ordenara el realojo de nueve de los once pueblos evacuados y, tras el susto inicial, los vecinos aseguran estar "muy contentos" y "emocionados" de volver a casa.

PUBLICIDAD

Las farmacias, las tiendas, los alojamientos rurales y los establecimientos hosteleros han reabierto sus puertas después de que el sábado por la noche se ordenara la evacuación, mientras que personal municipal se afana en poner a punto las piscinas para poder abrir también al público y mitigar la nueva ola de calor que se avecina.

El fuego no ha llegado a estos pueblos, pero sí el humo y la ceniza, que han obligado a algunas personas a sacar de nuevo las mascarillas, aunque ya se puede respirar sin ella.

PUBLICIDAD

En Castillo de Bayuela, unos limpian con agua las fachadas de sus casas, que han quedado algo ennegrecidas, mientras otros se reencuentran en la calle y comentan lo sucedido.

En la plaza se ha instalado el mercadillo semanal, que este miércoles no ha tenido el éxito esperado. Diego es el propietario de uno de los puestos y, aunque no reside en el municipio, viene a vender fruta desde hace 34 años.

Explica a EFE que "normalmente hay muchísima gente", pero hoy las ventas están "más bien flojitas", aunque confía en que en las próximas semanas se vaya recuperando la normalidad.

Rebeca, la farmacéutica, afirma que la situación ha sido "un poquito estresante", sobre todo para las personas mayores que viven solas, porque "te avisan de esa manera, con esa alarma tan estridente" y "de repente" tienes que "salir corriendo de tu casa" y "coger lo más importante".

Rafael tiene un piso en Fuenlabrada (Madrid), donde se desplazó con la familia y unos amigos, a la espera de "órdenes" para poder volver, y resalta que la coordinación a la hora de salir del pueblo fue "muy buena".

El alcalde "se ha preocupado mucho" y "hemos estado informados en todo momento", sostiene, al tiempo que añade que tiene gallinas, perros y conejos y que "estaba preocupado por ellos", por eso regresaron anoche, en cuanto le informaron de que podían volver.

El alcalde de Castillo de Bayuela, Gregorio García, relata a EFE que, una vez que les indicaron que había que evacuar la localidad -de unos 900 habitantes, aunque en estas fechas triplica la población-, se informó a los vecinos a través de megafonía y de otros canales de comunicación de los que dispone el Ayuntamiento, y se creó lo que ha denominado "un comité de crisis" para organizar los desplazamientos hasta Talavera de la Reina, que ha acogido a buena parte de los desplazados.

Además, en el pueblo se ha coordinado a los ganaderos "para que pudieran dar de comer y beber a sus animales" y se han hecho labores de vigilancia hasta que se ha ordenado la vuelta.

Por su parte, David Palomares, alcalde de Garciotum -230 empadronados, aunque también ha triplicado la población en estas fechas- incide en que desalojaron el pueblo "en tiempo récord" y "en una hora" estaban todos fuera, "sin ninguna incidencia".

Agrega que hoy, ya de regreso, los vecinos están "muy contentos" y "las caras no son las mismas que las del sábado por la noche", tras volver a sus casas y comprobar que "no ha pasado nada", que "el humo se ha ido" y que "lo único que hay es polvo y ceniza".

Juanjo y Mercedes tienen casa en esta localidad y se marcharon "casi con lo puesto" a su lugar de residencia, Toledo. Señalan que el desalojo se hizo "bastante bien", pero que estaban "deseando volver".

"Es una pena porque yo esa zona la conozco muy bien de montar en bicicleta. Sé como estaba y me imagino cómo estará ahora...", lamenta Juanjo.

En El Real de San Vicente, el regreso de los vecinos ha sido "muy emocionante. Se nos saltaban las lágrimas al volver a casa y encontrarlas sanas y salvas", destaca a EFE el alcalde de este municipio, Jorge Luis Martín, quien apunta que hubo "nerviosismo" y "un poco de atasco" a la salida por el gran volumen de tráfico procedente también de los municipios del Valle del Tiétar, pero la gente fue "muy comprensiva".

La mayoría de los vecinos de este pueblo se marcharon con familiares y otros han estado en Talavera Ferial donde, según el regidor municipal, la atención ha sido "de matrícula de honor", por lo que se ha mostrado agradecido, a la vez que ha trasladado su felicitación a todos los grupos de intervención y voluntarios que están colaborando en esta emergencia. EFE

(foto) (vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD