Trece investigados e incautados artículos de electrónica falsos valorados en 6,5 millones

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Huelva, 24 jul (EFE).- La Guardia Civil ha investigado a 13 personas por su presunta implicación en un delito contra la propiedad industrial e intervenido un total de 54.332 artículos falsificados de reconocidas marcas comerciales dispuestos para su venta cuyo valor estimado en el mercado asciende a más de 6,5 millones de euros.

La investigación, ha informado la Guardia Civil en un comunicado, se inició tras la denuncia presentada por el representante legal en España de una de las marcas, en la que se informaba de que autoridades aduaneras de los Países Bajos habían interceptado un envío de productos electrónicos y telefonía falsificados cuyo destino final era la provincia de Huelva.

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A raíz de esta información, agentes de la Compañía Fiscal y de Fronteras del Puerto de Huelva iniciaron las correspondientes investigaciones, dando comienzo a la operación denominada APFEL.

Durante su desarrollo, se localizaron 11 establecimientos minoristas de las provincias de Huelva y Sevilla, donde se comercializaban gran cantidad de productos falsificados de distintas marcas.

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Las investigaciones permitieron identificar posteriormente tres establecimientos mayoristas ubicados en la provincia de Sevilla, desde los que se abastecía a la mayor parte de los comercios investigados.

En la operación, desarrollada entre los meses de febrero y julio, se contó con el apoyo de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Sevilla.

Entre otros artículos, se intervinieron teléfonos, tablets, fundas, cargadores, consolas, etc., todos supuestamente falsificados, según las propias marcas.

La Guardia Civil destaca la elevada calidad de alguna de las falsificaciones, circunstancia que, unida al precio de venta, la presentación de los establecimientos y la forma de exposición de los productos, dificultaba que los consumidores pudieran distinguirlos de los artículos originales, facilitando la estafa.

Asimismo, estos productos carecían de los controles de calidad y seguridad exigidos por la normativa vigente, por lo que su utilización podía entrañar riesgos para la seguridad y la salud de los consumidores.

Como consecuencia de las actuaciones desarrolladas, se ha podido constatar un descenso considerable en la venta de este tipo de productos falsificados en establecimientos físicos desde el inicio de las intervenciones. EFE

lra/pst/jdm

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