Preocupación en Ávila ante la posibilidad de que el incendio llegue al Valle del Tiétar

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Ávila, 24 jul (EFE).- El operativo que trabaja en la zona del incendio declarado en el término abulense de Burgohondo y que después se extendió a los de Navaluenga, El Tiemblo y El Barraco, centra sus esfuerzos en evitar que las llamas pasen a la otra ladera y avancen hacia el Valle del Tiétar, al sur de la provincia.

Según han informado fuentes de la Junta de Castilla y León, los trabajos nocturnos, una vez retirados los medios aéreos a última hora del jueves, se han desarrollado "según lo previsto", logrando realizar el perímetro del incendio e incluso "asegurarlo en una parte".

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Estas tareas se han centrado en "la defensa de los municipios con maquinaria pesada" y en la ejecución de "trabajos manuales para realizar líneas de defensa".

Sin embargo, la Administración autonómica habla de que "la preocupación" se centra actualmente en la cara sur de la sierra, ante la posibilidad de que las llamas avancen hacia el Valle del Tiétar, tras coronar la cumbre empujadas por el viento desde la zona norte, en el Valle del Alberche, donde surgió el incendio.

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"El incendio está bajando lentamente", ha explicado la Junta de Castilla y León, en referencia a un fuego cuyo dispositivo concentra sus "esfuerzos" durante las primeras horas del día en "evitar su avance" hacia el Tiétar, a través de municipios como Piedralaves, situados en la vertiente sur de la sierra.

Según la Administración autonómica, el comportamiento del incendio "ha estado condicionado desde el primer momento por el viento", ya que ha habido rachas de hasta 50 kilómetros por hora, provocando avances de "casi cuatro kilómetros por hora".

Al avance de las llamas contribuyó también "la enorme masa de humo", que "aceleró" su acción al "secar aún más la vegetación y dejarla preparada para arder con mayor facilidad".

Al recordar el inicio del fuego, a las 13.02 horas del pasado miércoles en Burgohondo, al parecer por las chispas procedentes de una máquina, según señaló el delegado territorial de la Junta, José Franicsco Hernández, la Junta ha dicho que las llamas surgieron en una zona elevada, con orografía "compleja" y "con difícil acceso para los medios de extinción".

Además, las fuertes rachas de viento "lo propagaron rápidamente", si bien, durante el primer día los trabajos "lograron contenerlo", hasta que en la primera noche "el fuerte viento volvió a aumentar su perímetro".

Sin embargo, en las primeras horas del jueves el incendio bajó su intensidad y fue a partir del mediodía del mismo día cuando de nuevo "el viento lo extendió hacia el Valle de Iruelas", que según el alcalde de El Tiemblo, Arturo Varas, ha quedado "arrasado".

Esta "rápida propagación" obligó al dispositivo a "establecer una estrategia de defensa de viviendas diseminadas, urbanizaciones y poblaciones", algunas de las cuales han sido desalojadas -1.500 personas-.

En el casco urbano de El Tiemblo las llamas, a gran velocidad, han pasado arrasando parques, jardines y diferentes espacios, sin causar desgracias personales.

Esta situación y la espesa nube de humo obligaron también a confinar no solo El Tiemblo, sino también las localidades cercanas de Burgohondo y Navaluenga.

En la jornada del jueves trabajaron en el incendio 400 efectivos del operativo Infocal de la Junta de Castilla y León, del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico y de la Unidad Militar de Emergencias (UME), 15 medios aéreos, 7 buldócer, 10 autobombas y 30 cuadrillas terrestres.EFE

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(foto)

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