Café Quijano se da un homenaje en Cap Roig para celebrar su cuarto de siglo de carrera

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David Álvarez

Palafrugell (Girona), 24 jul (EFE).- Los hermanos Quijano se han dado un homenaje en un festival con tanto prestigio como el de Cap Roig para celebrar en plena Costa Brava su primer cuarto de siglo de carrera.

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Manuel, Óscar y Raúl se han mostrado en todo momento entusiasmados con el escenario, separado solo unos metros del Mediterráneo, y con un público decidido a divertirse y entregado a lo que los leoneses le propusiesen.

'Miami 1990' es el nombre de esta gira de veinticinco años de trayectoria, que combina los temas del disco del mismo nombre con los históricos del grupo, en un formato dividido en una primera parte de boleros y una segunda más rockera.

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La presencia de los Quijano sobre los escenarios durante un cuarto de siglo provoca que, como ha sucedido en Cap Roig, las generaciones de fieles se solapen y coincidan en un mismo auditorio con un objetivo compartido.

La Taberna del Buda para arrancar

Los tres hermanos saben en todo caso del tirón de sus canciones clásicas y cumplieron expectativas de inicio al arrancar con un tema del álbum 'La taberna del Buda' como es 'En mis besos'.

De todos modos, 'Miami 1990' tiene mucho de aquel sonido de los primeros años, con lo que la banda entrelazaba temas antiguos con los más nuevos sin que el oído detectase salto alguno.

La fórmula ha funcionado a la perfección, porque la idea ha sido la de recorrer a través de la música esos veinticinco años de Café Quijano y convertir el concierto en una celebración compartida por artistas y público.

'La taberna del Buda' levantaba el auditorio cuando Manuel entonaba la letra de algunas de sus canciones, aunque las melodías del álbum Orígenes, en la primera parte, han cautivado igualmente a esos fieles que siguen desde siempre a estos músicos por o en buena medida por los boleros.

Dosis de nostalgia

Los tres hermanos lo saben y van insuflando dosis de nostalgia a los asistentes, sobre todo a los que les siguen desde sus inicios, para mantener el pulso de principio a fin.

Boleros y rock combinados con rock y boleros para elaborar una cadencia, por momentos casi hipnótica, que tuvo como pilares del puente a 'Robarle tiempo al tiempo' y 'Tequila'.

Para ponerle imagen al salto, de uno a otro tema hubo cambio de ropa que acompañó al de género "musical", como se encargó de precisar el más pequeño de los Quijano.

El cuarto de siglo de carrera se demuestra también con lo que se conoce como tablas, los recursos en este caso de una banda capaz de convertir un concierto en una experiencia.

Café Quijano sabe de directos, sabe cautivar a sus seguidores, sobre todo a los que llevan veinticinco años de fidelidad y a los que se reconoce por que cantan todas las letras y se levantan de sus asientos cuando suenan sus temas preferidos, que son buena parte del repertorio.

Pues en escena de primera magnitud

Pero esa magia no llega de manera gratuita, los leoneses presumen de colaboraciones como la de Joaquín Sabina en 'No tienes corazón' y se trabajan una puesta en escena de primera magnitud con siete músicos sobre el escenario -percusión, batería, un trío de viento, teclados y guitarra-, además de los tres hermanos en primera línea.

Si el público claramente se lo ha pasado bien, no ha parecido que los hermanos Quijano se quedasen atrás, todo lo contrario, han querido disfrutar de la celebración de un cuarto de siglo de música y aprovechar para quitarse la fama de "golfos" bajo la dudosa afirmación de que ya les gustaría ser los protagonistas de sus canciones.

Y para acabar, las perlas, lo que equivale sin lugar a dudas a un repóquer ganador que ha comenzado con 'La Lola', ha dado paso a un respiro y, después, 'Miami 1990', 'Desde Brasil', 'Nada de ná' y, por último', 'La Taberna del Buda', ya con el auditorio entregado y con público y artistas decididos a no dejar escapar la alegría de una noche de verano empordanesa. EFE

(texto) (foto) (vídeo)

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