El camino de España hasta la final: de las dudas contra Cabo Verde a secar a Francia

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 Óscar Maya Belchí

 Nueva York (EE.UU.), 17 jul (EFE).- La selección española llega a la final del Mundial tras un inicio de torneo convulso. La campeona de Europa empató ante Cabo Verde (0-0) en un partido que después dejó patente que no se trataba de un rival tan menor como decían los análisis externos. Desde entonces, reacción desde el banquillo y los jugadores y un camino marcado por la solidez defensiva y por una semifinal ante Francia en la que minimizó a su rival.

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Solo un gol encajado en los siete partidos previos a la final, el de Charles De Ketelaere para Bélgica en cuartos. Una aportación coral de cara a puerta liderada por los cinco goles de Mikel Oyarzabal y con un revulsivo como Mikel Merino y un lateral derecho, Pedro Porro, como segundo y tercer máximo anotador, con dos goles.

Una “familia”, como se definen, que se evadió y superó las críticas tras el tropiezo inicial y que llega liderada por un “padre”, Luis de la Fuente, que ha ido haciendo cambios en el equipo hasta llegar a la final.

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España 0-0 Cabo Verde: el tropiezo y las críticas España arrancó el Mundial con un empate sin goles que generó dudas. La vigente campeona de Europa dominó la posesión, pero fue incapaz de encontrar la fluidez en el juego y, sobre todo, el gol. 27 remates, siete de ellos a puerta, Vozinha héroe nacional y mundial y las críticas arreciaron sobre los de Luis de la Fuente.

La respuesta fue inmediata. Luis de la Fuente introdujo cuatro cambios en el once, uno de ellos ‘obligado’ por la recuperación de la lesión de Lamine Yamal. Otro, el de un Dani Olmo que se ganó el cartel de intocable. España firmó su mejor actuación ofensiva del campeonato. Dominó desde el inicio, recuperó velocidad en la circulación de balón y goleó a Arabia Saudí para encarrilar la clasificación.

 España certificó el liderato del grupo con una victoria sufrida ante Uruguay en Guadalajara (México). En un partido físico, intenso y, por momentos, demasiada dureza en las entradas de los jugadores uruguayos, como tras el partido reclamó la expedición española. Situación que puede asemejarse a lo que viva España en la final. Los de Luis de la Fuente ganaron con un gol de Álex Baena, una de las novedades ante Arabia Saudí, y amarraron la primera plaza del grupo, evitando a Argentina… hasta la final.

 La nueva eliminatoria de dieciseisavos de final, instaurada por la FIFA para el estreno del nuevo formato del Mundial de 48 selecciones, deparó un duelo europeo de España ante una selección austriaca que amenazó con su presión alta, pero quedó en nada ante el dominio de la selección española. 64 % de posesión, sin remates a puerta concedidos y un Mikel Oyarzabal que firmó un doblete.

Los octavos de final depararon un enfrentamiento en el que se repetía la final de la Liga de Naciones 2025, en la que Portugal logró vencer a España en los penaltis. Un rival que dentro de la expedición se tenía marcado entre esos favoritos a llegar muy lejos. Seriedad absoluta en un duelo trascendental. España no podía volver tan pronto a casa. Y los de Luis de la Fuente respondieron en un partido sólido y de control que fue el inicio del Mikel Merino salvador, gracias a su gol en el minuto 91 que dio el pase a España.

 Tras el subidón de eliminar a Portugal, España se enfrentó a Bélgica en cuartos de final. Un rival, a priori, menor que los lusos pero que hizo sufrir a la selección española como ninguna otra selección, ya que le marcó el primer y único gol que ha recibido Unai Simón en el torneo. Quedó en nada el tanto de De Ketelaere por, de nuevo, el gol salvador de Mikel Merino. El segundo en dos eliminatorias seguidas, esta vez en el 88. Además, el partido marcó otro cambio clave de Luis de la Fuente en el torneo: sentó a Pedri y dio la titularidad a Fabián.

Ante la selección más goleadora del campeonato hasta el momento, la que los expertos ponían como gran favorita, llegó la actuación más completa de España. El conjunto de Luis de la Fuente redujo al mínimo el potencial ofensivo francés, tres remates a puerta sin peligro y controló el partido desde la posesión y la presión tras pérdida. “Nos han superado tácticamente”, dijo Mbappé tras el partido. Un duelo que confirmó la madurez en el juego de España y una de sus grandes virtudes: minimizar al rival. Día redondo para meterse en la final y dar la vuelta a los pronósticos: España es el rival a batir. EFE

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