Revelan el uso continuo de sandalias de esparto desde la Edad de Hierro hasta época romana

Guardar
Google icon

Granada, 9 jul (EFE).- Un equipo de la Universidad de Granada ha estudiado ocho suelas de sandalias de entre 2.000 y 2.400 años de antigüedad elaboradas con esparto y halladas en el enclave minero de Urium, en Riotinto (Huelva), dentro del complejo de las antiguas minas romanas de la zona, y han revelado que fueron utilizadas de forma continuada desde la Edad del Hierro hasta época romana.

 Los resultados de la investigación permiten documentar una tradición artesanal y funcional que perduró durante varios siglos en las explotaciones mineras del suroeste peninsular, informa la Universidad de Granada.

PUBLICIDAD

Los ejemplares aparecieron en el sector Nuevo Filón Norte 1 del antiguo distrito minero, dentro de dos grandes acumulaciones de ceniza procedentes de la limpieza de hornos metalúrgicos.

Estas condiciones favorecieron una conservación excepcional de las fibras vegetales, un hecho poco frecuente en materiales perecederos y que ha permitido estudiar con detalle unas piezas arqueológicas de las que apenas existen paralelos conservados.

PUBLICIDAD

Además de las sandalias, las excavaciones han permitido recuperar otros objetos elaborados con fibras vegetales, entre ellos cuerdas y cestas, conservados gracias a las mismas condiciones excepcionales del yacimiento.

Este conjunto aporta nueva información sobre el uso cotidiano de materiales perecederos en Urium, un tipo de muestras que, según los investigadores, rara vez llega hasta nuestros días.

Estos hallazgos, según el estudio, aportan nueva información sobre la vida cotidiana en los distritos mineros de la antigua Hispania y sobre las condiciones materiales de quienes trabajaban en ellos, y pone de relieve la importancia que tuvo la explotación de las fibras vegetales y su transformación en productos de uso cotidiano dentro de la artesanía antigua.

Una de las conclusiones más relevantes del trabajo procede de la datación por carbono 14 realizada sobre tres de las sandalias.

Los análisis muestran que las piezas pertenecen a épocas diferentes: una de ellas se fecha en el siglo I d. C., otra entre los siglos II y I a. C. y la más antigua entre los siglos IV y II a. C. Esta diversidad cronológica demuestra que este tipo de calzado estuvo presente en el enclave minero durante varios siglos, desde la Edad del Hierro hasta época romana.

Las piezas están fabricadas con cuerdas trenzadas de esparto, una fibra resistente y flexible que crece de forma abundante en el suroeste peninsular.

 El estudio ha permitido reconstruir su proceso de elaboración y documentar el elevado nivel de conocimiento técnico que tenían quienes las fabricaron.  De hecho, los análisis indican que la elaboración de las sandalias respondía a una planificación precisa, en la que las cuerdas más gruesas y homogéneas se destinaban a las partes que soportaban mayores tensiones, mientras que las más finas se empleaban en amarres y elementos de unión.

Para analizar las piezas sin dañarlas, los responsables de la investigación han utilizado Microscopía Electrónica de Barrido y Microtomografía de Rayos X.

Según los investigadores, estas sandalias habrían proporcionado protección y agarre a los trabajadores en un entorno especialmente exigente, por lo que su presencia continuada durante siglos refleja su utilidad en las labores desarrolladas en las minas. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD