Cuatro fiscalías investigan a dos poderosas empresas de EEUU por extorsionar al nieto de un embajador español e intentar quedarse con su empresa de 12.000 antenas de telefonía

Guatemala, El Salvador, Panamá y Costa Rica investigan a Peppertree y Goldman Sachs por extorsionar al accionista mayoritario de Continental Towers, un empresario español que instala antenas de telecomunicaciones

Guardar
Google icon
Una de las antenas que Continental Towers ha colocado en los ochos países en los que opera
Una de las antenas que Continental Towers ha colocado en los ocho países en los que opera. (Infobae España)

Oculto y con fuertes medidas de seguridad, que incluyen guardaespaldas. Para él y para su familia. Así vive actualmente un empresario español, nieto de uno de los embajadores que España ha tenido en Guatemala. “Le han amenazado con descuartizarle” o “con atravesarle el corazón con clavos”, explican fuentes de su entorno. En el trasfondo de esta pesadilla, el control por una de las empresas de telecomunicaciones más importantes de Suramérica, Continental Towers Latam, responsable de instalar 12.000 torres de telefonía móvil en ocho países de Latinoamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Perú, Panamá, Nicaragua y Costa Rica. “En estos países si no hay torres para que funcionen los teléfonos móviles, la gente muere. En estos países estas torres suponen progreso”, señala una fuente del sector.

Cuatro fiscalías de estos países, la de Panamá, El Salvador, Guatemala y Costa Rica, han iniciado investigaciones penales contra dos importantes empresas de EEUU, Peppertree Capital (una firma líder especializada en inversiones en infraestructuras digitales) y la filial de Goldman Sachs, AMLQ Holdings. Estas dos firmas, Peppertree y AMLQ, se asociaron con Continental para impulsar el crecimiento de la compañía. De momento, las investigaciones han dejado ya al menos cinco personas detenidas en Guatemala y ocho órdenes internacionales de detención por parte del Tribunal contra el Crimen Organizado de El Salvador, tres de ellos directivos estadounidenses de Peppertree.

PUBLICIDAD

Toda esta historia comenzó en 2015, cuando las dos empresas estadounidenses compraron el 45,5% de las acciones de Continental, una compañía que entonces tenía un valor de mercado de 300 millones de dólares y tenía el 80% del mercado en los países en los que operaba. “No sabían desde Continental que entonces se estaban aliando con organizaciones criminales”, asegurante fuentes del entorno del empresario, que tiene doble nacionalidad: española y guatemalteca. Nada más asociarse, Peppertree y AMLQ obligaron al empresario español a suscribir un préstamo de 20 millones de dólares con unas condiciones muy duras.

Un cartel de Goldman Sachs en unas oficinas de Nueva York (Reuters)
Un cartel de Goldman Sachs en unas oficinas de Nueva York (Reuters)

Los problemas empezaron enseguida. El accionista mayoritario de Continental Towers, el empresario español, denunció entonces una maniobra soterrada por parte de sus dos socios estadounidenses para quedarse con la empresa de manera hostil, iniciando una estrategia coordinada para reducir el valor de la compañía y forzar su venta a un tercero afín a Peppertree y AMLQ. En diciembre de 2018, por ejemplo, otros inversores ofrecieron 1.000 millones por Continental, pero Peppertree y AMLQ vetaron la operación, ya que querían que Continental fuera vendida a otro postor, la firma Torrecom Partners.

PUBLICIDAD

El empresario español apostaba por una venta pública, para sacar el mayor beneficio por la compañía que había fundado su familia. Así que en febrero de 2021 todas las partes acudieron a un arbitraje internacional por parte del Centro Internacional de Resolución de Disputas (CIRD), con sede en Nueva York.

Un tribunal comprado

Cuatro años despuñes, en marzo de 2025, el CIRD ordenó a Continental Towers a pagar más de 354 millones de dólares en daños y perjuicios a sus dos socios, Peppertree y Goldman Sachs. Una decisión con la que no está de acuerdo Continental Towers y por la que sigue manteniendo el pleito. El presidente del tribunal de arbitraje era el abogado Marc J. Goldstein, cuyo nombre había aparecido en algunos medios digitales de EEUU como receptor de 250.000 dólares en sobornos por parte de AMLQ, la filial de Goldman. Este fondo había establecido un sistema de empresas pantalla para pagar al Goldstein, que podría haber recibido tres millones de dólares para favorecer arbitrajes a favor de AMLQ, entre ellos el que afectaba a Continental.

El tribunal del CIRD, presidido por Goldstein, declaró que Continental Towers había bloqueado injustificadamente el proceso de venta de la compañía, un derecho que Peppertree y AMLQ (Goldman) podían ejercer unilateralmente tras cinco años de inversión en esa compañía de antenas telefónicas. Los abogados del empresario español encargaron su propia investigación tras la publicación de los artículos de prensa que salpicaban a Goldstein, donde pudieron constatar que este abogado había recibido parte del dinero en una cuenta en Suiza procedente de otra en la isla de Man, un paraíso fiscal.

Una de las antenas de telefonía móvil que instala Continental Towers
Una de las antenas de telefonía móvil que instala Continental Towers

Pero el caso no quedó en la jurisdicción de un tribunal de arbitraje de Estados Unidos. La Fiscalía de Guatemala empezó una investigación contra uno de los directivos que Peppertree había colocado en Continental, de nacionalidad guatemalteca, por blanqueo de capitales e intentar sobornar a cargos públicos. En Guatemala ya hay cinco detenidos, según ha podido saber este diario. El caso saltó luego a las fiscalías de El Salvador, Panamá y Costa Rica. En Panamá, por ejemplo, se investigan sobornos. Estos cuatro países han tomado cartas en el asunto porque Continental Towers está presente en términos operativos en estos cuatro Estados y presta un servicio considerado crítico, ya que se trata de un importante operador de telecomunicaciones y sus infraestructuras.

La Fiscalía de ⁠El Salvador emitió el 17 de julio de 2025 una orden de detención internacional contra tres directivos de Peppertree (Howard Mandel, Ryan Lepene y John Ranieri), según la documentación judicial en poder de Infobae. No solo se investiga delitos de fraude y “robo agravado” para intentar hacerse con Continental, sino delitos relacionados con sobornos, blanqueo de capitales, malversación, extorsión y asociación ilícita. Mientras; Continental sigue operando con la misma distribución de acciones: el 55% en poder del empresario español y el 45% restante en manos de Peppertree y AMLQ (Goldman).

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD