Una excargo de Salud vio razonable vacunar por edad aunque sin "desigualdad" con policías

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Barcelona, 6 jul (EFE).- La exsubdirectora de Salud Pública Carmen Cabezas vio "totalmente razonable" priorizar la vacunación a mayores de 60 años tras la suspensión con AstraZeneca en marzo de 2021, aunque internamente pidió que también se inmunizara a todos los agentes de Guardia Civil y Policía Nacional para evitar "cierta desigualdad”.

Así lo ha dicho Cabezas en su declaración como testigo este lunes en la Audiencia de Barcelona, en el juicio en el que la Fiscalía pide 12 años de inhabilitación a la exconsellera de Salud Alba Vergés (ERC) y tres miembros de su cúpula, al considerar que discriminaron a Policía Nacional y Guardia Civil al retrasar su vacunación por la covid.

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Cabezas ha indicado que cuando el 24 de marzo se pudo reanudar la vacunación con AstraZeneca y la consellera les pidió "parar" a Guardia Civil y Policía Nacional, se priorizó a los mayores de 60 años, y pese a que no había vacunas suficientes se "reservaron" dosis para los agentes estatales, a quien propuso seguir vacunando para evitar "cierta desigualdad" y también por un "criterio operativo", para no tener que volver a programar su inmunización.

La exsubdirectora, que llegó a estar imputada en la causa, ha detallado que a inicios de febrero de 2021 se empezó a trabajar en la aplicación de AstraZeneca y que se convocaron las primeras reuniones con sus destinatarios, entre ellos los cuerpos de seguridad y emergencia, como personal "esencial".

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Sin embargo, el 15 de marzo el Ministerio de Sanidad ordenó la suspensión de la vacunación con AstraZeneca al detectarse efectos adversos, y no se reanudó hasta finales de marzo, cuando el consejo interterritorial dio luz verde para que se volviera a administrar.

El 24 de marzo, al retomarse la vacunación, la Consellería de Salud priorizó a los mayores de 60 años, incluidos los agentes de ambos cuerpos de esa edad, porque eran los colectivos más “vulnerables”, al representar el 96 % de los que ingresaban en la UCI, según Cabezas.

“La importancia de vacunar a los mayores de 60 años la compartíamos todos, pero sabía que también teníamos que seguir vacunando a colectivos esenciales, aunque no fueran de esa edad”, ha declarado la exsubdirectora de Salud, quien ha revelado que el 22 de marzo, en una reunión de la comisión de Salud Pública, “insistieron” en “compaginar” la vacunación con la del personal esencial.

No obstante, ha admitido que un estudio concluyó que el riesgo de contraer la covid por parte de los colectivos esenciales era “similar” al de la población general, a excepción de los sanitarios.

Cabezas ha señalado que las “gestiones” para inmunizar a la Guardia Civil o la Policía Nacional en sus propios centros requirió "más pasos" que en otros colectivos, por el traspaso de datos sobre aquellos agentes que tenían enfermedades incompatibles con las vacunas o de los censos.

“Poner la vacuna de AstraZeneca implicaba crear entre 35 y 40 puntos vacunales y generar toda una operativa nueva, pero se trabajó día a día para que se realizase lo más rápido posible. Había un gran interés de todo el Departamento de Salud para que se administrasen todas las dosis a las máximas personas y lo antes posible”, ha asegurado Cabezas.

En relación con el WhatsApp que una integrante del gabinete de Vergés le envió el 24 de marzo, en el que la consellera ordenaba "parar Guardia Civil y Policía Nacional", Cabezas ha explicado que lo comunicó a su superior directo, el también acusado Josep Maria Argimon, entonces secretario de Salud Pública, y acordaron pedir aclaraciones porque era una decisión que se podía "malinterpretar".

Según Cabezas, con Argimon -de quien ha dicho que no tenía competencias para decidir a quién se vacunaba- reclamaron que un cargo con el "suficiente nivel jerárquico" dentro del departamento les enviara instrucciones claras por correo electrónico.

Ese mismo día, a las 17:15 horas, el entonces secretario general de la consellería, Marc Ramentol, les especificó que la prioridad era la población de entre 60 y 65 años -medio millón en Cataluña, pese a que solo había unas 350.000 vacunas disponibles-, incluyendo a los colectivos esenciales de esas edades.

De hecho, Judit V., que fue quien envió ese mensaje en nombre de la consellera, ha testificado que Vergés se refirió solo a Policía Nacional y Guardia Civil porque ambos colectivos tenían "una operativa muy concreta, desarrollada solo para ellos", ya que pidieron vacunarse en sus propias comisarías. EFE

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