Advierten que el 90% de antibióticos llega activo al medioambiente y surgen superbacterias

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Málaga, 2 jul (EFE).- El 90 % de los antibióticos que se consumen llega activo al medioambiente y acelera la aparición de superbacterias, según expertos.

En un curso de verano que dirige en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Málaga, el científico del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) Jaime Villaverde ha destacado el análisis metagenómico en aguas residuales como una herramienta de alerta temprana fundamental y ha pedido regular de forma más estricta el uso de lodos y estiércoles en la agricultura.

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Ha añadido que el medioambiente ha pasado de ser un actor secundario a convertirse en la primera línea de defensa epidemiológica en la lucha contra las superbacterias.

Villaverde ha precisado que el uso deficiente de fármacos en hogares y una gestión mejorable de los residuos industriales y ganaderos están convirtiendo las aguas y suelos en la incubadora idónea para mutaciones bacterianas, que terminan desarmando la medicina convencional en hospitales.

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Este experto en biorremediación ha incidido en que "hasta ahora el medioambiente no había recibido la atención suficiente en este campo".

Según Villaverde, la pandemia de covid-19 marcó un punto de inflexión al demostrar que la presencia de virus en aguas residuales servía como espejo de monitorización epidemiológica en tiempo real.

"Bajo el enfoque de 'una única salud', se ha comprobado que la salud ambiental es básica para cuidar la salud animal y humana. En el medioambiente existen presiones selectivas debido al mal uso de antibióticos que provocan el desarrollo de nuevas resistencias en bacterias que luego regresan a nosotros", ha señalado.

Pero el origen de esta contaminación microbiana no se restringe únicamente a vertidos de la industria farmacéutica o de grandes centros hospitalarios, sino que la mayor parte de estos residuos proviene del ámbito doméstico.

«El 90 % de antibióticos que tomamos en nuestro día a día se mantienen como sustancias activas o no son metabolizados por nuestro cuerpo, vertiéndose directamente a la naturaleza a través de las excreciones y la orina", ha afirmado.

Estos componentes químicos van a parar a plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas, lo que genera la presión selectiva que propicia la diseminación masiva de genes resistentes en el entorno natural.

Para atajar esta problemática a escala internacional, ha señalado la necesidad de actuar de manera urgente en dos sectores críticos.

En el plano clínico y médico insta a fomentar un uso racional de fármacos en atención primaria mediante la realización de cultivos previos que distingan con certeza si una infección es vírica o bacteriana y evitar así la prescripción innecesaria de tratamientos y, en el ámbito veterinario y medioambiental, considera urgente el endurecimiento de normativas sobre aplicación de estiércoles y biosólidos como enmienda orgánica en terrenos agrícolas-

"Deben ser tratados adecuadamente; si no lo hacemos, las resistencias y contaminantes llegarán de forma directa a la cadena alimentaria o se filtrarán hacia aguas subterráneas de las que dependemos".

Respecto a las herramientas técnicas disponibles para adelantarse al problema, ha puesto en valor el enorme salto cualitativo que ofrece la metagenómica: "Las herramientas moleculares actuales son fundamentales porque son rápidas y fiables, permitiendo detectar más de 384 genes de resistencia en una única muestra".

Sin embargo, considera que "la combinación de técnicas moleculares y cultivos bacterianos es la combinación perfecta". EFE

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