Navarra entrega los restos de tres víctimas de la represión franquista a sus familias

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Pamplona, 29 jun (EFE).- El Gobierno de Navarra ha entregado este lunes a sus familiares los restos de Ramón Bengaray Zabalza, Dionisio Gutiérrez Ijalba y Epifanio Osoro Icobalceta, tres víctimas de la represión franquista identificadas gracias al Plan de Exhumaciones y al Banco de ADN de la Comunidad Foral.

El acto, celebrado en el cementerio municipal San José de Pamplona antes de la inhumación de los restos, ha estado presidido por la vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, quien ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo foral con las familias de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura.

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La vicepresidenta ha subrayado además la continuidad del plan de exhumaciones y del Banco de ADN, que cumple diez años y ha permitido alcanzar ya medio centenar de identificaciones. "No vamos a dejar de hacerlo mientras haya pistas que seguir, familiares que encontrar y víctimas por exhumar", ha asegurado.

Los restos de Ramón Bengaray, presidente del Frente Popular de Navarra y una de las principales figuras políticas de la Navarra republicana, descansarán en el panteón municipal que alberga a las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo exhumadas e identificadas parcialmente o aún sin identificar.

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Bengaray, nacido en Garralda en 1896, fue periodista, impresor, dirigente de Izquierda Republicana, barítono solista del Orfeón Pamplonés y directivo del Club Atlético Osasuna entre 1931 y 1935. Tras el golpe militar de 1936 permaneció oculto hasta ser detenido el 21 de agosto de ese año entre Burutáin y Olagüe. Su paradero permanecía desconocido hasta que las investigaciones de la Sociedad de Ciencias Aranzadi permitieron determinar que fue asesinado en Muniáin de Guesálaz.

En esa misma fosa fue localizado Dionisio Gutiérrez Ijalba, natural de Espinal, de 32 años, mecánico de profesión y casado, de quien se conocía su vinculación con el republicanismo y cuya familia también sufrió la represión franquista.

Ambos cuerpos fueron exhumados en julio de 2025 y han podido ser identificados gracias al trabajo del laboratorio Nasertic y a las muestras genéticas aportadas por sus familiares.

La tercera identificación corresponde a Epifanio Osoro Icobalceta, vecino de Durango (Bizkaia), de 22 años, mecánico y militante de la CNT. Fue asesinado el 1 de noviembre de 1936 junto a otros 24 presos del Fuerte de San Cristóbal tras un episodio presentado entonces como un intento de fuga.

Sus restos fueron recuperados en 2022 durante la exhumación de una fosa del cementerio de Berriozar, impulsada por el Instituto Navarro de la Memoria y la Sociedad de Ciencias Aranzadi a partir de un informe de la asociación Txinparta-Fuerte de San Cristóbal. De los 21 cuerpos recuperados en esa intervención, cinco han sido identificados genéticamente hasta la fecha.

Durante el acto, los familiares han agradecido el trabajo desarrollado por el Instituto Navarro de la Memoria, el Banco de ADN y los equipos técnicos que han hecho posible las identificaciones.EFE

(foto)(vídeo)

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