Diego Márquez
Sevilla, 23 jun (EFE).- Una bailaora y docente sevillana de 29 años ha abierto una academia en Sevilla desde la que comparte a través de redes sociales nuevas herramientas para la enseñanza del flamenco a niñas y adultas con clases innovadoras a ritmo de canciones infantiles o K-pop.
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Laura Bohórquez tiene más de 30.000 seguidores en el canal de su academia EducaFlamenco en la red social Instagram a los que da la bienvenida en sus vídeos con mensajes sobre el potencial de este arte Patrimonio de la Humanidad si se sabe enseñar con tino, en una divulgación rigurosa que envuelve con una sonrisa.
Amante de la enseñanza divertida y heredera de metodologías participativas como la de Montessori, sus clases quedan lejos del tradicional "cojo la manzana, la muerdo y la tiro" para aprender a mover los brazos.
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Entre los recursos educativos que utiliza están los pañuelos sensoriales, con colores llamativos que los hacen proclives al juego y en paralelo a la coordinación motora, esencial para las niñas de dos a cinco años que reúne en el final de curso en su academia del proyecto Educa Flamenco, en el entorno del barrio sevillano de Palmete.
Con estos pañuelos consigue "un círculo más artístico" del que puede llegar a hacer normalmente una niña, ha explicado Bohórquez en una entrevista con EFE.
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Utiliza un formato que entronca la tradición del flamenco con el juego o con la música coreana o de otras procedencias, y anima a niños y hombres a introducirse en sus clases más allá de la primavera, cuando su presencia sí llega a ser masiva para aprender sevillanas para la Feria de Abril.
Mientras tanto, el sesgo de género está claro en esta academia: todas son alumnas excepto uno.
Las diez niñas con las que ensaya en el inicio del verano se mueven imitando animales -caballo, gallina, elefante, cocodrilo...- según ella les va indicando, a modo de calentamiento antes de entrar en materia flamenca, y para, "a través de ese movimiento conocido, ir hacia lo desconocido".
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La imitación del movimiento del vuelo de un pájaro es un aliado para aprender de forma más amigable, en contraposición con las largas sesiones frente al espejo de antaño.
El entusiasmo llega cuando empiezan a ensayar con su tema preferido -y el de muchos otros en todo el mundo si se atiende a las listas de éxito-, el 'Golden' de la banda sonora original de la película 'Las guerreras K-pop'.
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Lucía, que es autora del libro infantil 'Un cuento por sevillanas', ha reconocido que se sorprendió cuando encontró tanta retroalimentación al empezar a divulgar su trabajo en las redes.
"Los adultos son más estrictos pero con la experiencia me he dado cuenta de que nos gusta ser niños" y "aprender como aprendíamos antes" aunque con otras metodologías, ha afirmado.
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De este modo, las técnicas que utiliza con las niñas también las usa con las adultas, sin límite de edad.
Y para cerrar el círculo, y con la ayuda de las redes, las da a conocer entre otros docentes que le preguntaban para citas como el Día del Flamenco o las previas a la Feria de Abril.
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"Seguiriyas para niñas de tres años, ¿sí o no?", pregunta en una de sus entradas en Internet para responderse "claro que sí" e introducir una propuesta didáctica en que sigue el compás al ritmo de un "miau" de una "gatita" ficticia que funciona como "aliada" pedagógica.
Deja frases también como "El flamenco puede nacer de la verdad, pero enseñarlo no debería doler" para poner en evidencia métodos educativos más tradicionales y expeditivos.
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"¿Castañuelas a los tres años? Sí, pero desde el juego y la escucha", advierte en otro de sus vídeos. EFE
(Foto) (Vídeo) (Audio)
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