Mónica García admite que existe mercantilización y falta de altruismo en la ovodonación

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Laura de Grado y Macarena Baena

Madrid, 23 jun (EFE).- La ministra de Sanidad, Mónica García, considera que la ovodonación es un "mercado altamente preocupante" en el que existe una mercantilización y un aprovechamiento de las condiciones sociales de las mujeres y que, además, no garantiza el carácter altruista que debería primar en estos procesos.

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España se ha consolidado como uno de los principales destinos europeos para tratamientos de reproducción con óvulos donados, debido a una legislación que mantiene el anonimato de las donantes, el crecimiento de las clínicas privadas y el aumento de la demanda.

Este auge de la ovodonación ha suscitado, entre donantes y especialistas, la pregunta de si se trata de una técnica que amplía derechos o de un modelo que puede derivar en explotación reproductiva.

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Para buscar respuestas, EFE ha hablado con una donante de óvulos, María Cueva; con la ministra de Sanidad, Mónica García; con la médica Carme Valls; con la socióloga Laia Forné; y con el director médico de Next Fertility, José María Rubio.

"Claramente hay una mercantilización y un aprovechamiento de las condiciones sociales de las mujeres y de esa aspiración reproductiva. Todo esto crea unas expectativas y genera un mercado que es altamente preocupante", asegura la ministra de Sanidad en una entrevista con EFE

En 2023, en España se realizaron 12.817 punciones ováricas a donantes, un 58 % más que diez años antes, según el Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

La reproducción asistida supone cerca del 10 % de los nacimientos en España, donde el sector privado de la fertilidad alcanzó en 2024 una facturación de 645 millones de euros.

María tenía 22 años, no podía pagar el alquiler ni sus estudios y vio en la ovodonación una solución a su situación. Ocho años después recuerda que todo cambió cuando despertó de la sedación: "Estaba en la camilla todavía grogui y me dieron un sobre con un cheque. Sentí que había vendido una parte de mi cuerpo".

Ella responde al perfil de la mayoría de las donantes: mujeres jóvenes, a menudo en situación precaria y a las que la publicidad interpela desde una retórica de ayuda y solidaridad entre mujeres.

La Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción asistida establece que las donantes deben ser mayores de edad, tener buen estado de salud y someterse a una evaluación médica y psicológica. También exige un consentimiento informado con las características del tratamiento, sus riesgos y las condiciones legales de la donación, por la que reciben entre 800 y 1.200 euros, según la información pública de distintas clínicas privadas.

Para la titular de Sanidad esa normativa ya no responde a los dilemas éticos, sociales y sanitarios que actualmente plantea la reproducción asistida.

"Necesitamos reformar la ley del 2006 y ya hay en una proposición de ley en el Congreso de los Diputados" con el objetivo, explica, de "asegurar que estas prácticas mercantilistas no sean las que imperen en la norma" y reforzar las garantías y condiciones en las que las mujeres pueden donar y recibir óvulos.

La ovodonación implica que la donante se someta a un tratamiento hormonal de estimulación ovárica y provocar la maduración simultánea de varios ovocitos, que luego se extraen mediante una punción ovárica bajo sedación; y que la receptora reciba un tratamiento hormonal que prepare el útero para la implantación del embrión.

La médica Carme Valls explica que, en la práctica clínica, es una técnica habitual dentro de la reproducción asistida y suele prescribirse cuando los óvulos propios no permiten lograr un embarazo o cuando la reserva ovárica de la paciente es insuficiente.

Pero advierte de que el procedimiento no puede banalizarse ni asimilarse a la donación de semen, por los riesgos asociados a la ovodonación.

Para la socióloga Laia Forné, coeditora de 'El precio de la reproducción', la capacidad de decisión de las donantes no puede desligarse de sus condiciones, y sostiene que el auge de estas técnicas está íntimamente ligado a transformaciones sociales como el retraso de la maternidad y la precariedad económica, argumentos que suscribe la titular de Sanidad.

La expansión del negocio también ha venido acompañada, denuncia, de la entrada de fondos de inversión internacionales en clínicas privadas de fertilidad.

"Los mismos fondos de inversión que están comprando nuestras viviendas o que están especulando con nuestra alimentación, ahora están comprando estas clínicas", advierte Forné.

El director médico de Next Fertility en España y Portugal, José María Rubio, asegura que la ovodonación es una técnica "estrictamente regulada" por la ley y supervisada mediante el sistema SIRHA del Ministerio de Sanidad, que garantiza la trazabilidad de los gametos y el cumplimiento de los límites legales de donación.

Defiende que en sus clínicas las donantes pasan controles "muy exhaustivos" y que la medicina reproductiva ha evolucionado hacia procesos hormonales que reducen riesgos como el síndrome de hiperestimulación ovárica.

Mientras tanto, María observa el debate desde la experiencia de quien atravesó el proceso con poco más de 20 años y hoy mantiene una mirada profundamente crítica sobre el sistema. EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)

(Más información en Efeminista, en https://efeminista.com/donacion-de-ovulos-espana/)

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