Madrid, 19 jun (EFE).- El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero declaró este miércoles durante tres horas ante el juez del caso Plus Ultra, José Luis Calama, que le preguntó sobre las cuestiones que han llevado a su imputación. Estas son algunas de las frases y momentos más destacados del interrogatorio.
Con esta afirmación, Zapatero quiso desmentir cualquier sospecha de haber obtenido beneficios de una supuesta mediación para que Plus Ultra recibiera la ayuda de 53 millones de euros. "Ni ante la SEPI ni ante ningún empleado público ni ante ningún miembro del Gobierno ni ante absolutamente nadie. No hablé con nadie, con nadie del rescate de Plus Ultra", aseguró.
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Tras insistir en que no ejerció ningún tipo de influencia para favorecer que el Gobierno otorgara la ayuda de 53 millones de euros a Plus Ultra, admitió que pidió al Banco Santander que atendieran a responsables de la compañía aérea, si bien matizó que en ningún caso intercedió para que le dieran financiación.
"Yo simplemente me limité a hacer la llamada para ver si les podía atender", explicó el expresidente.
El juez también quiso preguntarle acerca de "las dichosas joyas", como el propio Calama calificó este asunto, en el que Zapatero rehusó entrar, al recordar que había presentado un recurso para no tener que declarar acerca de ello. "Como sabe, el recurso no es suspensivo sobre esto", le indicó el magistrado, pero el expresidente no quiso contestar y se comprometió a dar explicaciones en una semana o diez días.
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Zapatero aseguró al juez que no recordaba una comida en el restaurante Portonovo, en Madrid, en la que, según la investigación, dio instrucciones para la constitución de una empresa 'offshore' en Dubái a Tomás Guerrero, al que el presidente identificó como amigo y compañero del partido. "Jamás he oído hablar de una sociedad 'offshore'", llegó a afirmar de forma tajante.
El expresidente del Gobierno hizo alarde de la eficacia de su secretaria, Gertrudis Alcázar, cuando el juez le insistió en que podía haber consultado sus agendas para hacer memoria sobre esa comida, máxime cuando fue ella quien trató de hacer la reserva, que al final tuvieron que hacer sus escoltas al no cogerles nadie el teléfono en el restaurante.
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"Las agendas de ustedes suelen ser bastante minuciosas", le indicó sorprendido el juez con que Zapatero no las hubiera consultado ante de su comparecencia, siendo este, dijo, un asunto tan "vidrioso".
"Totalmente, y con una secretaria como la mía...", le indicó al juez ensalzando la eficacia en su trabajo de Gertrudis Alcázar. "Lo voy a comprobar, no se preocupe, señoría, por supuesto", añadió ante la insistencia de Calama.
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El juez le hizo ver entonces que tratándose de la constitución de una empresa a través de la que habría cobrado un 1% de la ayuda a Plus Ultra "para, como hipótesis que manejamos nosotros -dijo-, cobrar la mordida de las gestiones con el fondo, pues claro, eso es muy pertinente que usted lo compruebe" y que vea "si comió o no comió".
Cuando el juez comenzó a preguntarle si interactuó con las empresas para las que elaboró informes a través de la consultora de su amigo y presunto testaferro Julio Marínez, Análisis Relevante, Zapatero precisó que él no elaboraba informes 'ad hoc' sino que eran "generales" de geoestrategia política o de geoeconomía y de las consecuencias" y que no hubo informes "para este cliente, para este otro cliente, escritos".
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Al ser repreguntado por el juez si entonces esos informes servían por igual para "una línea aérea, para el grupo Aldesa, para inteligencia, que por eso sueltan unas cantidades, digamos, bastante sustanciosas -afirmó-", Zapatero respondió que no se trataba de "un informe definitivo, no. Es un intercambio de opiniones. Es un escuchar".
Cuando el juez continuó preguntando por los informes para Análisis Relevante, el expresidente del Gobierno deslizó, sin que el juez le preguntara al respecto, el nombre de la empresa de sus hijas, a las que después Calama ha citado como imputadas, como parte del engranaje de distribución de esos trabajos de consultoría.
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Al inicio de la declaración, el juez le advirtió de que alguna de las preguntas podía afectar a sus hijas o su esposa. "Valore usted en la medida que estime oportuno responder o no responder", le indicó.
Expuso al juez que fue él quien propuso a Julio Martínez la colaboración de sus hijas, "con su agencia de digital de comunicación", con Análisis Relevante.
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"Permítame que diga (...) que en mi opinión trabajan bien, que tienen trabajadores y que quiero subrayar, señoría, que precisamente, por ser quienes son, nunca han concursado a una administración pública, podían haberlo hecho. Nunca han tenido un contrato con una administración pública, podrían haberlo hecho", dijo.
Respecto a la existencia de un encuentro con el exministro de Migraciones y actual gobernador del Banco de España José Luis Escrivá, Zapatero reconoció haberse tomado un café, pero negó que lo hiciera en compañía de Bartolomé Lora, vicepresidente de la SEPI, al que aseguró que no conocía.
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Calama dejó claro a Zapatero con esta frase cuál era su papel en un interrogatorio: "Tiene que entender que yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor y tengo que, muchas veces, ser incisivo".
Al llegar el turno de la defensa, el abogado de Zapatero, Víctor Moreno Catena, comenzó preguntarle por su "intensa agenda internacional" y su "conocida su relación con Venezuela", en ese momento Calama dejó claro que esa actividad no estaba en cuestión, pero que debía ceñirse a los hechos objeto de la investigación. "Estamos en un caso, como usted sabe, de una investigación penal", le recordó.
Tras la interrupción del juez, el abogado siguió preguntando por sus viajes a Venezuela y Zapatero explicó que su papel político en ese país "era tan protagonista que en los vuelos directos tenía siempre venezolanos" por lo que decidió hacerlos de "República Dominicana a Caracas".EFE
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