Zaragoza, 18 jun (EFE).- La horquilla térmica en el IES Virgen del Pilar de Zaragoza roza los treinta grados, puesto que en enero el termómetro de los talleres de prácticas de FP llegó a marcar 6,5 grados y en la ola de calor de mayo algunas aulas alcanzaron los 34,6, según denuncia la comunidad educativa.
En un comunicado, el profesorado del centro expresa su preocupación ante un problema "estructural": la inadecuada climatización de las aulas y del conjunto del edificio.
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Lamentan, en este sentido, que durante buena parte del curso las condiciones térmicas "dificultan seriamente el desarrollo normal de la actividad educativa".
Porque, insisten, no se trata únicamente de una cuestión de confort, "sino de salud, bienestar y calidad educativa", ya que las temperaturas extremas como las que sufren "afectan a la concentración, al rendimiento y, en última instancia, al derecho a una educación en condiciones dignas".
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Por eso exigen al Gobierno de Aragón que deje de "poner excusas" y que haya una actuación "concreta e inmediata" que permita adaptar los edificios educativos públicos a las condiciones climáticas actuales.
"Garantizar espacios dignos para enseñar y aprender debería ser innegociable en cualquier sistema educativo que aspire a formar jóvenes capaces, preparados y con las mismas oportunidades, independientemente de dónde estudien", concluyen los docentes del IES Virgen del Pilar. EFE
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