El algoritmo que sustenta el mundo digital mantiene su robustez 25 años después

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Raúl Casado

Bilbao, 17 jun (EFE).- El ingeniero belga Joan Daemen creó hace más de 25 años, junto a su colega Vincent Rijmen, un algoritmo que sigue complemente vigente para proteger la seguridad de los dispositivos electrónicos en todo el mundo, y hoy mantiene que la tecnología que diseñaron sigue demostrando la misma robustez y la misma fiabilidad.

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En vísperas de recibir en Bilbao el Premio Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación, Joan Daemen repasa en una entrevista con EFE la vigencia y la seguridad del algoritmo que diseñaron (que bautizaron como 'Rijndael', combinando los apellidos de ambos), pero también los retos a los que se enfrenta su tecnología, y entre ellos y sobre todo la inteligencia artificial y la computación cuántica.

Y a pesar de ello, Daemen asevera que la humanidad está todavía "en buenas manos" bajo el manto de 'su' algoritmo, que se convirtió en el estándar internacional utilizado para preservar la seguridad y la privacidad de las comunicaciones o de las transacciones, y asegura que la computación cuántica apenas le ha podido todavía hacer daño o destapar sus vulnerabilidades.

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El ingeniero belga, galardonado junto a su colega, mantiene durante la entrevista que la criptografía se ha convertido en "los glóbulos rojos" de la era digital y en uno de los "ladrillos" esenciales para sustentar la columna vertebral de un mundo completamente digitalizado, y aunque augura que los ordenadores cuánticos podrán en el futuro hacer cálculos y operaciones que puedan llegar a amenazar la criptografía, "de momento no lo están consiguiendo".

Sí ve más probable que sea la inteligencia artificial la que llegue a perfeccionar los ataques hasta conseguir descifrar las claves criptográficas actuales, porque es una tecnología que aprende de todos los ataques que ya se han producido y es capaz de entrenarse para mejorar, pero insiste: hoy por hoy el 'Rijndael' no tiene fecha de caducidad.

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) convocó hace 25 años un concurso para buscar un algoritmo más rápido y más seguro que se estaba utilizando hasta entonces, y el que defendieron Daemen y Rijmen no sólo fue el elegido en Estados Unidos, sino que años después se convirtió en el estándar internacional usado para preservar la seguridad y la privacidad de internet, de los ordenadores, de los dispositivos móviles, las conexiones wifi, las tarjetas bancarias o el almacenamiento de datos.

Optaron además por dejar ese algoritmo como código abierto, lo que facilitó que se consolidara como el estándar internacional y que su plena vigencia con seguridad haya perdurado hasta hoy, y Daemen ha valorado que durante 25 años ha resistido numerosos ataques que han tratado de poner a prueba sus vulnerabilidades.

 El ingeniero ha explicado que la robustez del algoritmo se basa en diez capas (rondas) de cifrado, y ha señalado que los ataques más certeros sólo han conseguido descifrar cuatro de ellas; y sólo en una ocasión un investigador, "que ya trabaja con nosotros", logró 'romper' seis de esas capas, y ha asegurado que todavía les queda mucho margen de mejora en términos de seguridad.

"No podemos excluir un ataque que nos descodifique por completo", ha manifestado Joan Daemen, convencido de que están de momento preparados para soportar los ataques de la computación cuántica y los que utilicen la inteligencia artificial, una tecnología en la que se detiene en varios momentos de la entrevista para poner sobre la mesa los múltiples beneficios que va a acarrear, pero también los riesgos y los peligros que un mal uso puede suponer o del elevado coste en términos de contaminación.

 Alerta en ese sentido contra la proliferación de contenidos muy difíciles de verificar, contra las noticias falsas, y contra el uso que algunos 'tecnomagnates' pueden hacer de una herramienta que tienen a su alcance, y frente al contraste entre Estados Unidos -donde la IA avanza sin apenas regulación- y la UE -donde se ha aprobado la primera reglamentación mundial de esta tecnología- el ingeniero belga apuesta por la ordenación.

Consciente de que el algoritmo que diseñó hace más de 25 años sigue plenamente vigente, Daemen asegura que no puede desaparecer porque se han invertido cantidades millonarias para que esté operativo en todos los dispositivos y se ha estandarizado a nivel global, y aunque mantiene que esto no es negativo para el mundo en la actualidad, sí reconoce que desde el punto de vista del progreso científico y tecnológico "no es lo ideal". EFE

(foto)

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